Verano y niños

¿Qué es lo que tiene el verano que siempre nos invita a quitarnos el reloj y regirnos por el sol?

Pues tiene algo que anhelamos desde el 1 de enero, vacaciones, sol, despreocupación y esa sensación de bienestar de la que siempre hablamos en Psicobil.

Es muy importante mantener esa sensación pero también lo es, no olvidarnos de que pese a la época del año en la que no encontramos, los mayores a veces no disponemos del mismo tiempo de vacaciones que nuestros hijos y necesitamos no desconectar del todo de las rutinas, pero sí modificarlas, para poder proporcionarles a ellos la sensación de estar de vacaciones.

Quien no recuerda esas largas tardes de verano en la calle con los amigos, con un balón, una bici o unos cuantos juguetes, sin saber qué hora es más que la que marcaba nuestro estómago…pero detrás de ellas posiblemente estuviesen nuestros padres o abuelos que sí que mantenían el horario tan necesario para los niños aunque no percibiésemos que eso ocurría.

En Psicobil pensamos que ahí está la clave, intentar que ellos no perciban que el día transcurre entre las rutinas del adulto.

En verano la flexibilidad y la creatividad serán nuestros mejores aliados para no dejar que los niños caigan en la apatía y el uso constante de “pantallas”.

Si mantenemos durante el curso escolar rutinas marcadas como horarios de comidas y baño, éstas pueden ser modificadas para adecuarse a la nueva situación, quizás le ganemos unos minutos al día bañándoles por la mañana, activándoles y dándoselos al final del día para que disfruten de esa sensación de largas tardes de verano y juegos…es una idea.

Eso está bien, pero diréis… ¿cómo adapto mis rutinas a ellos y sus nuevos horarios?

Aquí nos toca ser creativos!!

  • Una mañana de recados puede convertirse en una “búsqueda del tesoro” para ellos si les motivamos e inventamos juegos donde tenemos que recorrer distintas tiendas en las que les daremos una pista para conseguir el tesoro que hemos escondido.
  • Cambiar los cuadernos de vacaciones de toda la vida àra que no “pierdan lo aprendido” por lecturas de su elección con una visita a la biblioteca o a la librería en la que ellos escojan y nosotros marquemos los tiempos de lectura para todos puede ser una opción más emocionante.
  • Un viaje en metro para nosotros es rutina pero para ellos es emocionante si así se lo transmitimos, en el que descubriremos espías, inventaremos historias sobre las personas que viajan en nuestro vagón e intentaremos adivinar cuál es el destino de cada uno.
  • Iniciar a los niños en las tareas domésticas como si fuesen los trabajadores de un barco pirata en el que hay que trabajar y cantar para ganarse la “vida pirata” o el parche en el ojo.

Como veis con niños lo importante no es lo que se hace sino cómo se hace.

Por lo tanto las pautas que solemos dar a nuestros pacientes de la terapia infanto-juvenil para sobrellevar las largas épocas estivales son:

  • Adaptación creativa de rutinas.
  • Realizar tareas en el hogar como nuevos restos en los que asumir responsabilidades.
  • Hacerles partícipes de nuestros momentos de desconexión proporcionándoles a ellos lo necesario para que se inicien en practicarlos también.

Como veis es una tarea que a veces puede resultar difícil o agotadora pero que nos reporta bienestar y grandes momentos de risas y complicidad ya que descubrimos que todo se puede hacer de muchas formas, pero sobre todo se puede hacer divertido. ¡¡¡Probadlo y nos contais resultados!!!

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