PREPARANDONOS para LA VUELTA: Vida post-verano

Hemos vuelto de las vacaciones y con ello llega la rutina de nuevo, ¿¿¿¿Estamos listos para ello?????

Tras un verano diferente, en el que hemos podido vivir nuevas experiencia y disfrutar del buen tiempo, el descanso, la familia y los amigos, nos toca volver a la rutina.

En estos primeros dias de septiembre, y con la sensación de que «el verano sigue aqui, que ha sido corto, que nos faltan dias de vacaciones»….nos suele costar retomar el ritmo y sentir bienestar.

Para ello, os proponemos una serie de recomendaciones para hacer más llevadera esa vuelta:

> Prepara la vuelta adaptándote a tu horario. Es habitual para muchas personas en vacaciones alterar los horarios de vigilia y sueño. Tendemos a trasnochar más y por tanto a levantarnos más tarde. Si estos cambios horarios son muy extremos podemos tener problemas de adaptación a nuestro regreso, como si tuviéramos una especie de jet lag, debido a la alteración de nuestros biorritmos. Para solucionar esto, en días previos a nuestro regreso debemos ir amoldando nuestro horario lo más posible al habitual. Tampoco es necesario levantarse a las 6 de la mañana, si fuera nuestro caso, pero madrugar un poco más nos facilita la labor.

> Aprovecha los días más largos. Disfrutemos del tiempo de ocio con actividades al aire libre, ya que aún tenemos una meteorología que nos lo puede permitir. Puede ser un buen momento para plantearnos nuevos retos relacionados con la salud, como hacer ejercicio de manera cotidiana. Así, además de mejorar nuestra salud mejoramos nuestro estado de ánimo. Septiembre, como enero, es un mes en el que nos solemos plantear nuevos propósitos, aprovechando la “recarga de baterías” que hemos hecho en vacaciones. Eso sí, planifiquémoslo bien, y si necesitas ayuda para conseguirlo, un profesional de la Psicología puede ayudarte a tener éxito.

> Incorpórate a tu trabajo a mitad de semana. En ocasiones suele ser duro volver de vacaciones y comenzar un lunes (por si dicho día no tuviera ya mala prensa), y la primera semana de regreso se nos puede hacer muy larga. Por ello, si podemos comenzar un miércoles o jueves nuestra adaptación a los horarios habituales puede ser más llevadero.

> No apures hasta el último minuto para volver. Vuelve de vacaciones un día antes por lo menos y organiza tu vida cotidiana. El regreso a nuestro hogar habitual facilita una transición más suave y nos permite organizarnos sin tener que andar agobiados durante toda la semana.

> Ten una actitud más positiva hacia el trabajo. Para muchos puede ser difícil de aceptar, pero ten en cuenta que, de todo el año, el tiempo que tenemos de vacaciones, si este es de 30 días naturales, es aproximadamente el 8% del tiempo total del año. El 92% restante lo dedicamos a nuestras rutinas habituales, nuestro trabajo, familia, amigos…

¿Cómo quieres que sea tu Septiembre?

El volver a la rutina para muchos significa ” volver a su zona de Confort” y continuar en un estado aletargado, con resistencias y falta de aceptación hacia lo que nos encontramos que no nos gusta de nuestra vida, sin ganas de desapegarnos de unas vacaciones ya pasadas y que pueden convertirse en un “Síndrome postvacacional”, que se puede traducir en falta de apetito, trastornos del sueño, dolores de cabeza, apatí­a, irritabilidad o malestar general, entre otros muchos sí­ntomas.

Para otros sin embargo, puede convertirse en una oportunidad para plantearse aires nuevos, otras opciones y ví­as que se dirijan hacia un estado de bienestar.

Como podemos ver todo es cuestión de actitud y de empezar siempre de nuevo.

Cada dí­a es un desafío y volver a empezar significa  creer que podemos aprender constantemente.

Es por ello que os proponemos para este último cuatrimestre, una actitud de cambio para relacionaros de nuevo con vuestra rutina y circunstancias de una manera más equilibrada que no os lleve al estrés y ansiedad habituales que os provoca vuestro dí­a a dí­a.

Darnos cuenta de cuales son nuestras pautas erróneas, aprender de ellas, corregir en el rumbo deseado y si nos equivocamos  volver a corregir, hasta llegar al destino deseado. No importa las veces que nos caigamos en  el intento, lo verdaderamente valioso es encontrar el valor necesario para levantarnos, para querer empezar de nuevo, para soltarnos de lo que no nos vale o nos intoxica y aprender de los errores, responsabilizarnos y no culpabilizar.

¡SEPTIEMBRE, VAMOS A POR TI!