MI PAREJA ¿me suma o me resta?

Si te paras y reflexionas..dirias que.. ¿Tu relación de pareja te suma o te resta?

  • ¿Crees que te ayuda a ser mejor persona? ¿te hace sentirte bien? ¿te impulsa?
  • O por el contrario, ¿te limita? ¿es una fuente de malestar? ¿te crea dudas?

Es habitual que al inicio de las relaciones mostremos nuestra mejor versión (por ejemplo, somos muy detallistas, cariñosos, atentos…). Sin embargo, con el paso del tiempo es habitual que en las parejas vayan disminuyendo estos gestos hasta a veces, desaparecer.

En consulta a veces planteamos preguntas a los pacientes en este sentido: ¿cuidas a tus plantas? ¿las riegas?.

Con las relaciones pasa igual que con las plantas si no las cuidas y riegas, se mueren. 

Por tanto, si quieres que tu relación se mantenga viva, dejes de cuidarla.

Habitualmente a las parejas se les olvidan aspectos tan básicos y simples como decirle al otro lo guapo que está hoy, o invitarle a cenar, regalarle algo que le guste, mostrar cariño, etc. Con estos detalles simples podemos mantener la relación durante mucho más tiempo de una manera satisfactoria para ambos.

A veces llegan a terapia personas frustradas que intentan cambiar a los otros, la mayoría de las veces sin tener ningún resultado.

Es necesario que seamos conscientes de que alguien cambia, cuando quiere cambiar o cuando su entorno cambia. Por ello, si quieres que tu pareja cambie lo mejor que puedes hacer es cambiar tú.

La comunicación es fundamental en este proceso ya que puede hacer que las discusiones se conviertan en procesos constructivos que consoliden más a la pareja, en vez de crear fisuras y rencores. Así mismo, es importante reservar un espacio diario para conversar con tu pareja acerca de cualquier cosa que te haya ocurrido en tu día. Esta costumbre  te ayudará a afianzar y mantener una relación satisfactoria.

Es frecuente encontrar que los problemas de comunicación afectan de forma significativa a las discusiones. Pero debemos saber que se puede aprender a discutir de una manera constructiva, y de esta manera vas a aportar tu punto de vista con respeto y vas a poder explicar cómo te estás sintiendo evitando caer en el “bucle” de los reproches.

Discutir de una manera constructiva

A continuación vamos a ver unas pautas para que poder discutir de una manera saludable y constructiva:

  • Habla de cómo te sientes tú sin acusar al otro.
  • Evita las generalizaciones (todo, nunca, nada, siempre) y habla de los hechos concretos.
  • Discute una única vez por tema.
  • Pide aquello que quieras, concreta cuál es el cambio. Por ejemplo, “me gustaría que la próxima vez fuésemos a comer a casa de mi madre y no sólo a tomar café después de comer”.
  • Utiliza un tono amable.
  • Evita discutir un tema cuando tu nivel de enfado es elevado.
  • Termina la crítica con algo bueno. Por ejemplo, “te agradezco que me hayas escuchado”.
  • No entres en reproches hacia la otra persona.
  • Ignora si te ataca o cambia de tema. Por ejemplo, “este tema lo podemos hablar otro día, ahora estoy tratando de decirte que…”.

Sabemos que utilizar estas pautas resulta complicado, ya que en ocasiones lo que nos apetece es gritar a nuestra pareja.

Sin embargo, si nos damos un espacio de tiempo, esperamos a que baje el nivel de activación para hablar y utilizamos estas herramientas, vas a obtener mejores resultados y tu relación va a crecer y mantenerse de forma satisfactoria.

CONSTRUIR UNA RELACIÓN QUE SUME

Para alcanzar una relación sana y en equilibrio, es importante:

  1. Estar dispuestos a ir formándonos como personas independientes.
  2. Conocernos a nosotros mismos, con nuestras virtudes y también nuestros defectos.
  3. Tener ímpetu de mejora y crecimiento personal.
  4. Desarrollar nuestra capacidad de ceder en aquellos casos en los que se requiera que lo hagamos.
  5. Suavizar nuestras exigencias.
  6. Aprender a comunicarnos con nuestra pareja desde la educación y el respeto.
  7. Respetar a la otra persona, al igual que a nosotros mismos. Querernos a nosotros mismos, va a darnos una buena base para poder amar a los demás.
  8. Iniciar el camino de la aceptación; tanto hacia nosotros mismos, como hacia él/ella.
  9. Estar dispuesto a caminar junto a la otra persona, con todo lo que ello supone.
  10. Y por último, pero no menos importante, que nuestro amor hacia él/ella sea sincero, a la vez que real.

Todo esto nos llevará como pareja a estar dentro de la regla del 1+1=3, dónde habrá cabida para mí mismo, para la otra persona, y para aquello que los dos juntos hayamos ido creando con el paso del tiempo. 

¿Cómo distinguir si tengo una relación de pareja saludable y que suma?

Muchas personas se preguntan si tienen una relación de pareja saludable o satisfactoria.

Hay que tener en cuenta que una vida con sentido no depende más que de uno mismo.

  • Una relación sana es cuando ambos miembros de la pareja cuidan mucho su vida personal: sus aficiones, intereses, inquietudes, etc.
  • Otra característica de una buena relación de pareja es cuando nos dirige hacia el desarrollo y el crecimiento. Es decir, nos proporciona impulso y motivación.
  • El intercambio de energía entre ambos tiende a ser positivo y agradable: te experimentas al lado del otro relajado, sin exigencias, sin tensiones, con confianza, sin miedos.
  • Además cuenta con un proyecto de futuro.

Por el contrario, en una relación tóxica se mira hacia atrás: a lo que dijiste, a lo que hiciste; y cada miembro de la pareja ocupa un lugar determinado, poco flexible y rígido. Por ello, no existe la posibilidad de crecer de ese espacio, y si lo intentas vas a provocar alguna turbulencia emocional.

  • Así mismo, otra característica importante en una relación saludable consiste en darse reconocimiento. Es decir, ver de verdad al otro, hacer el esfuerzo de prestarle atención y no darlo por sentado.

Recuerda: “Una buena relación está viva y puedes ser quien eres en cada momento, sin tener que encajar en guiones preestablecidos»

(como por ejemplo el de siempre tengo que ser el responsable, el fuerte o el débil).