MIEDO AL NUEVO CONFINAMIENTO: estrategias

Los nuevos brotes de coronavirus nos tienen en vilo. El temor a un confinamiento más severo, planea sobre muchas conversaciones, y lo cierto es que ya hace semanas que van aumentando las medidas restrictivas. Esta última semana de octubre, terminamos el mes, sumergidos en nuevos horarios y limitaciones, y preocupaciones frente a lo que vendrá.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló hace apenas 2 meses que “el riesgo de volver al confinamiento es muy real” si no se llevaba a cabo una adecuada gestión de la desescalada. Pues ya ha llegado.

La realidad es que la vida nos ha cambiado desde ese 13 de marzo (en el que vivimos por primera vez la palabra confinamiento), y va a seguir haciéndolo los próximos meses, por lo que es importante que nos protejamos y cuidemos, para que nuestro bienestar emocional no se vea muy afectado.

Las reacciones más frecuentes: 3

La situación provoca tres tipos de sensaciones: tristeza y cansancio; inhibición y desconfianza social y en tercer lugar, rabia

En la mayoria de personas, se eluden los contactos sociales, familiares y se suspenden las salidas porque se impone la desconfianza en los otros (ciudadanos y gobierno) e incluso el miedo.

Es clave en este momento, prepararnos.

Esta vez contamos con una ventaja: “No es lo mismo afrontar algo que nunca hemos vivido que algo ya conocido”.

Los expertos coinciden, eso sí, en que no existe una respuesta homogénea a la crisis, pues cada persona lo vive a su manera y se prepara como puede para lo que vendrá: Cada uno/a responde con su estilo singular y en consonancia con su forma de estar en el mundo y manejarse con su vida.

  • Para algunos, el cuerpo emite signos de malestar que les inquietan con frecuencia y a los que responden de manera hipocondríaca, angustiándose, consultando e incluso medicándose preventivamente.
  • Otros, en cambio, le prestan poca importancia y confían en que eso pasará pronto y sin consecuencias”.
  • Algo parecido sucede con la manera en que afrontamos las relaciones sociales en este contexto, e incluso nuestras finanzas: vemos a aquellos que buscan el contacto, disfrutan con su sociabilidad, a diferencia de los que lo soportan y cuando pueden lo rehúyen, prefiriendo una cierta distancia protectora y tranquilizadora.

Aprender de lo vivido antes

Tenemos fortaleza y resiliencia

Pero aunque no exista una única manera de afrontar las posibles nuevas restricciones, sí se pueden seguir ciertas pautas, para prepararse psicológicamente ante esta eventualidad.

Lo más importante es potenciar la capacidad innata de resiliencia del ser humano, y sobre todo, confiar en el potencial de nuestro cerebro: Es obvio que volver a un estado de confinamiento va a ser un duro golpe para nuestra sociedad. Sin embargo, si algo hemos aprendido de la anterior cuarentena es que el ser humano tiene la maravillosa capacidad de adaptarse y salir fortalecido de situaciones, a priori, adversas.

Algunas estrategias, pueden ser:

  • Desarrollar vínculos afectivos genuinos con los demás
  • Reordenar nuestros valores
  • Reconocer nuestra fortaleza interior e incluso buscar un sentido a la oportunidad de aprendizaje de la situación.
  • Tratar de darle un propósito positivo: Piensa en el bien mayor. El fin altruista de una nueva cuarentena sería proteger al otro de un posible contagio. Es un acto solidario. Darle un propósito positivo a este nuevo e indeseado confinamiento, será vital para poder sobrellevarlo mejor.
  • No perder el sentido del humor, para integrar mejor las dificultades, y confiar en el potencial de nuestra mente

Plasticidad

El potencial del cerebro es infinito, sobre todo por su capacidad de adaptarse y de mejorar. Y ello nos da nuevos recursos para afrontar la vida.

Ya lo decía el filósofo griego Plutarco: ´El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender´. El potencial de este órgano es infinito… pero sobre todo, por su capacidad de sorprendernos, de adaptarse y mejorar. Esto es la neuroplasticidad o plasticidad cerebral.

Nuestro cerebro tiene la capacidad de adaptarse y cambiar como resultado de la conducta, la diversidad del entorno y la experiencia vivida. La neuroplasticidad permite a las neuronas regenerarse tanto anatómica como funcionalmente y formar nuevas conexiones sinápticas, que a la larga son nuevos recursos a la hora de afrontar la vida. Este momento mundial, requiere de esa plasticidad cerebral.

El valor de la experiencia

¿Qué hacemos en esta situación? Moverse, divertirse, compartir…

Algunas recomendaciones prácticas al alcance de todos pueden ser:

1. conectar con uno mismo, aprovechar para hacer lo que no pudimos hacer en la anterior fase.

2. No aislarse demasiado y mantener el vínculo con los otros, por los medios que sea posible. Eso relativiza la magnitud de la tragedia.

3. Poner el cuerpo en movimiento como se pueda: paseos, deporte… Así evitamos otras complicaciones accesorias de salud.

4. Organizarse el tiempo y separar los momentos: trabajo, ocio, deporte, socialización, intimidad… Esto ayuda a escandir el paso del tiempo y que no se haga eterno.

5. Darse todas las alegrías y goces posibles. Desde los ordinarios (series, cocina, horticultura, lecturas…) hasta los íntimos o extraordinarios.

La gestión de la incertidumbre: la clave

La incertidumbre esa falta de seguridad, de confianza o de certeza sobre algo, especialmente cuando crea inquietudque acompaña al momento está teniendo, tiene al menos, un lado bueno:

  • Está afectando en positivo en el sentido de que estamos viviendo en incertidumbre cuando siempre hemos vivido en una percepción de seguridad.
  • Estamos aprendiendo que es posible vivir sin certezas y sintiéndonos vulnerables, y que nuestra capacidad de adaptación es mayor de lo que nunca pensamos.
  • Estamos ganando en apertura, adaptación y resiliencia, y viviendo fuera de la percepción de control que siempre acompaña al ser human.

Cuidarnos en este nuevo tiempo de restricciones y confinamientos, nos permitirá vivirlo más positiviamente y conseguiremos controlar los efectos psicologicos negativos, derivados.

¡JUNTOS ES MÁS FACIL!