Me siento bloqueado: ¿mental o emocionalmente?

Te encuentras paralizad@, sin capacidad de avanzar, en medio de lo que conocemos como un bloqueo, que puede ser mental o emocional y, lo que es habitual, una mezcla de ambos en ocasiones.

Partimos de la base de que el bloqueo mental es una cosa y el emocional, otra diferente.

El ser humano funciona con estímulos y respuestas. Estamos sometidos a infinidad de situaciones, llamadas contextos, ante las cuales damos unas respuestas de todo tipo: racional, emocional y de conducta.

Dicho esto, hay momentos en los que ni tenemos respuestas, además de sentirnos perdidos, ante un contexto determinado. Esta situación o sensación de parálisis se denomina bloqueo emocional.

Un puzzle que no encaja

El comportamiento humano es un puzle de tres piezas: para ejecutar una acción antes hemos de haber reconocido una emoción y antes de ella un pensamiento.

Estar bloqueado, por tanto, es como tener un cortocircuito en el área del pensamiento y, en este caso, se llamaría bloqueo mental; o en el área de las emociones, que se daría en llamar bloqueo emocional.

Estos dos, nos llevarían a un bloqueo aún mayor, que se denomina bloqueo psico-emocional, un lapsus, que es la suma de ambos.

Qué son los bloqueos emocionales

Cuando las personas estamos bloqueadas emocionalmente, podemos sentir estas barreras psicológica en distintos niveles. Hay dos principalmente, uno inicial que llamaremos “nivel 1”, y uno posterior, “nivel 2”.

  1. Nivel 1: No tenemos la claridad suficiente sobre cómo nos sentimos ni sobre por qué nos sentimos así.
  2. Nivel 2: Sabemos con bastante certeza cómo nos sentimos y los motivos de ello, pero aun así, no sabemos cómo resolverlo o no disponemos de las herramientas necesarias para cambiar ese estado.

Se pueden identificar estos niveles de bloqueo emocional en las conversaciones de las primeras sesiones de terapia. Por ejemplo:

  • 1
    • La verdad es que no sé bien cómo me siento.
    • Desde hace un tiempo es como si hubiera un muro entre las cosas que me pasan y mi forma de sentirlas.
    • Hay momentos en los que parezco insensible y las cosas que suceden pasan por mi lado sin rozarme, y otros en los que pequeñas tonterías me afectan mucho.

Todas estas afirmaciones, son ejemplos de un posible bloqueo de “nivel 1”: No tengo claro lo que siento.

  • 2
    • Sé lo que me pasa y por qué me pasa, pero no sé cómo resolverlo.
    • Soy una persona analítica, me gusta pensar en mi forma de ser y en mis sentimientos, y sé poner nombre a cada uno de ellos. Sin embargo, no sé qué puedo hacer para dejar de sentirme así. Siento mucha ansiedad en estas situaciones, y no sé cómo manejarla.

Estas afirmaciones en cambio, son propias de un bloqueo de “nivel 2”: Sé lo que siento y por qué lo siento, pero no sé cómo resolverlo.

Bloqueo emocional: señales de advertencia

El bloqueo emocional puede derivar en un bloqueo mental.

La persona pierde agilidad cognitiva, presenta problemas para concentrarse, tomar decisiones, mantener la atención… Son situaciones altamente angustiantes que suelen cronificarse en el tiempo. Así, un hecho que no debemos perder de vista es que cuando una persona percibe que está bloqueada mental y emocionalmente, el sentido de la vida se desvanece.

Cuando esto ocurre, cruzamos ya esa línea de seguridad en la que es casi imposible mantener el optimismo. El riesgo de desarrollar una depresión es elevada, así como cualquier trastorno de ansiedad u otros problemas.

Expertos en el tema como el doctor Brett Ford, profesor de psicología en la Universidad de Toronto, nos explica en uno de sus estudios que una clave esencial para evitar y lidiar con estos estados es aceptar las emociones negativas.

No hay que negarlas, esconderlas o bloquearlas. La aceptación es el principio de la liberación. Veamos por tanto cuáles son las señales de advertencia más comunes asociadas a un bloqueo emocional.

Síntomas de un bloqueo emocional

Existen algunas señales que nos advierten de que podemos estar experimentando un bloqueo emocional, aunque no hay evidencias científicas que adviertan de esta relación directa:

  • Evitación de actividades o eventos por miedo a hacerlo mal o no saber qué decir.
  • Nerviosismo continuo.
  • Temor a ser rechazados.
  • Falta de motivación.
  • Sentimientos de envidia.
  • Agotamiento físico y mental.
  • Hacer ver que determinados problemas no tienen importancia.
  • Procrastinación.
  • Cambios en los hábitos de sueño y alimentación.
  • Dolores musculares, infecciones, defensas bajas, cefaleas (síntomas psicosomáticos).

¿Por qué se produce un bloqueo emocional?

Las causas que pueden provocar un bloqueo emocional pueden ser muchas, pero frecuentemente encontramos sentimientos de miedo e inseguridad, acompañados de un fuerte complejo de inferioridad.

  • Determinados trastornos psicológicos como el estrés postraumático, suelen estar detrás de este tipo de bloqueos. Así, estudios cómo el llevado a cabo en la Universidad de Jerusalén, y publicado en elJournal Traumatic Stess, pudo demostrarse que este tipo de realidades están detrás de los clásicos síntomas psicosomáticos así como de los bloqueos emocionales y mentales.
  • La falta de conexión con las emociones, una baja inteligencia emocional o una educación represiva a la hora de aceptar y entender los propios sentimientos.
  • Presencia de traumas no resueltos durante la infancia o pérdidas tempranas.
  • Vivir en un contexto de estrés, tensión y elevada ansiedad. 
  • Estructura psicológica donde la culpa siempre está presente.

Niveles en los bloqueos emocionales

Cuando las personas estamos bloqueadas emocionalmente, podemos sentir estas barreras psicológica en distintos niveles. Hay dos principalmente, uno inicial que llamaremos “nivel 1”, y uno posterior, “nivel 2”.

  1. Nivel 1: No tenemos la claridad suficiente sobre cómo nos sentimos ni sobre por qué nos sentimos así.
  2. Nivel 2: Sabemos con bastante certeza cómo nos sentimos y los motivos de ello, pero aun así, no sabemos cómo resolverlo o no disponemos de las herramientas necesarias para cambiar ese estado.

Puedo identificar estos niveles de bloqueo emocional en las conversaciones de las primeras sesiones de terapia.

    • La verdad es que no sé bien cómo me siento.
    • Desde hace un tiempo es como si hubiera un muro entre las cosas que me pasan y mi forma de sentirlas.
    • Hay momentos en los que parezco insensible y las cosas que suceden pasan por mi lado sin rozarme, y otros en los que pequeñas tonterías me afectan mucho.

Todas estas afirmaciones, son ejemplos de un posible bloqueo de “nivel 1”: No tengo claro lo que siento.

    • Sé lo que me pasa y por qué me pasa, pero no sé cómo resolverlo.
    • Soy una persona analítica, me gusta pensar en mi forma de ser y en mis sentimientos, y sé poner nombre a cada uno de ellos. Sin embargo, no sé qué puedo hacer para dejar de sentirme así. Siento mucha ansiedad en estas situaciones, y no sé cómo manejarla.

Estas afirmaciones en cambio, son propias de un bloqueo de “nivel 2”: Sé lo que siento y por qué lo siento, pero no sé cómo resolverlo.

Dependiendo del nivel de los bloqueos emocionales se elige la estrategia de regulación emocional más adecuada para superarlos y avanzar en la terapia.

¿Cómo podemos gestionar el bloqueo emocional?

  • Para eliminar un bloqueo emocional es importante deshacernos del pensamiento negativo y enfocar las situaciones desde una visión más optimista.

Cuando las emociones son positivas nuestra mente se desbloquea y nos volvemos más creativos, naturales y espontáneos.

Imaginemos que llevamos años sin empleo y que acudir a una entrevista ya no nos motiva.

Estamos sentados esperando a que nos llamen y sin darnos cuenta contribuimos a que los bloqueos estén presentes, pensando cosas como: “no me cogerán”, “otros son mejores”, “llevo mucho tiempo en paro y ya no soy valioso”, “no seré capaz”, “me notarán nervioso”… Las ideas negativas que se nos pasan por la mente nos paralizan.

Esos pensamientos nos bloquean de tal manera que luego transmitimos negatividad en la entrevista. Al final no nos seleccionan porque “si tú no te lo crees, los demás tampoco”. Si tú no estás convencido de que tienes posibilidades, es altamente probable que el entrevistador perciba inconscientemente lo mismo.

  • Céntrate en los pensamientos positivos

Para desbloquearnos necesitamos, en primer lugar, ser conscientes de cómo nos encontramos y, luego, dar un enfoque positivo a las situaciones. Si conseguimos un buen estado emocional será mucho más difícil experimentar un bloqueo emocional.

Trata de pensar de tal forma que predomine la alegría, los sentimientos de bienestar, relajación o esperanza. Pensamientos del tipo “tengo posibilidades”, “soy una persona válida y creo en mí”, “si me cogen genial y si no, habré aprendido de esta experiencia”, “mi bienestar no depende de si me cogen o no, porque sé que si no es hoy, será muy pronto”.

Consejos para el desbloqueo psico-emocional

Como hemos visto, tanto el bloqueo mental como el emocional se entremezclan pudiendo ser causa y consecuencia el uno del otro.

Para poder evitar el bloqueo psico-emocional, podemos seguir las siguientes pautas:

  • No juzgarnos

No hay emociones buenas ni emociones malas, todas son lícitas y humanas. Cuando juzgamos nuestras emociones, reforzamos el bloqueo emocional. Tenemos que aprender a hablar de las emociones con naturalidad y no someterlas a juicio. Un buen ejercicio es no opinar sobre las emociones de los demás. De esta manera se revierte en que podamos comprender las nuestras.
 

  • Ser libres con nuestras emociones

Debemos evitar reprimirlas. Su represión hace que nuestra mente detenga esta fuerza natural, una energía que ha de poder ser canalizada en forma de sentimientos y emociones libres.
 

  • Trabajar la paciencia con nosotros mismos cuando observemos estos bloqueos

De igual forma que una fractura o herida no se cura al ritmo que nosotros deseamos, las lesiones emocionales requieren de una recuperación con unos tiempos. Meter prisa para desbloquearnos, aumenta la probabilidad de continuar con el bloqueo.
 

  • Pedir ayuda profesional

Llegado el caso, es necesaria y debería ser obligada como parte de nuestro desarrollo como seres humanos para que tuviésemos herramientas de afrontamiento ante situaciones de nuestra vida. El psicólogo, a través de la psicoterapia, ayudará: a identificar el bloqueo, observar sus causas y consecuencias; tomar consciencia de estas causas y aprender a verbalizarlas; tener un compromiso de trabajo y un objetivo para resolver estos bloqueos; y aprendizaje en la gestión de las emociones.
 

El fin no es evitar que ocurran los bloqueos, si no a tener por seguro que pueden ocurrir y saber que nuestra responsabilizar es buscar y tener herramientas para afrontarlos.