PSICOLOGIA y ORGULLO LGTBI

Pese a estar en el siglo XXI, y considerar a la sociedad actual mucho más avanzada, abierta y openmind que la que predominaba en siglos pasados, todavía existe la discriminación por género, raza, religión y orientación sexual, así como los estigmas en relación a la transexualidad y a la estética de las personas. Existe el miedo a lo desconocido y la resistencia al cambio y se manifiesta de muchas maneras, como mediante la intolerancia, el conservadursimo y la agresividad (psicológica, conductual y emocional).

Es por todo esto que el día del orgullo gay no sólo significa luchar por la libertad de unos cuantos, sino por la de todos, por la libertad del ser humano de amar y ser amado sin ser por ello discriminado y mucho menos, castigado. Significa valorar los esfuerzos de los colectivos que han batallado por poder ser quienes son y no tener que enmascararse ante los demás, y que todavía hoy en día siguen saliendo a la calle a proclamar el derecho a ser aceptados y respetados en la igualdad (como seres humanos) y en la diferencia (como individuos únicos).

En mayo de 1990 la OMS dejó de considerar la homosexualidad como enfermedad mental. Pese a ello, en el mundo aún existen más de 70 paises donde se sigue considerando Ilegal y se persigue a las personas homosexuales por el mero hecho de serlo.

Orientación sexual

La orientación sexual es la atracción física, emocional y sexual hacia otras personas. Cuando el deseo está orientado hacia personas del mismo sexo hablamos de homosexualidad, cuando está orientado hacia personas de diferente sexo sería heterosexualidad y cuando la atracción se produce indistintamente hacia personas de ambos sexos, la orientación es bisexual.

No es una elección

Hay diversas teorías sobre el origen de la orientación sexual, pero hoy en día todo el mundo está de acuerdo en que no es una elección personal.

Es el resultado de la interacción de diversos factores lo que configura la orientación sexual, factores de tipo biológico, hormonal, personalidad, patrones cognitivos, entorno y experiencias tempranas, todo va moldeando a la persona y suele ser en la adolescencia cuando se toma conciencia de hacia dónde se dirige el deseo sexual.

Homofobia

Una de las dificultades a las que se tienen que enfrentar estos colectivos es el rechazo social. Bajo el nombre de Homofobia, se esconden actitudes de odio e intolerancia hacia la diversidad sexual y las personas que las viven.

Pese al nombre, no se trata de una fobia, es cierto que el miedo hacia lo que no conocemos y a enfrentarnos a nuestra propia ignorancia es una parte, por otra está el abuso sin sentido que algunas personas ejercen sobre otras que pertenecen a grupos minoritarios, basando su poder, no en competencias o capacidades personales, sino en el menosprecio hacia otros. Educar en tolerancia a los más pequeños, es la clave para acabar con las conductas homófobas.

Intervención psicológica

La cuestión no es renunciar a la orientación sexual que uno tiene, sino aceptar que uno tiene una vida sexual normal y tan sana como cualquier otra y que el hecho de ser minoritaria no la convierte en algo malo que haya que ocultar, en ese sentido se celebra el día del Orgullo Gay, como reivindicación de opciones sexuales diversas, con independencia de que sean más o menos frecuentes.

En la consulta de psicología, no es infrecuente tratar a personas homosexuales, su malestar personal puede ser muy grande, a veces porque uno mismo no acepta su realidad, la oculta no solo a los demás, si no a veces a si mismos, llegando a provocar otros problemas depresivos o ansiosos. Por otro lado la discriminación que sufren las personas pertenecientes a estos colectivos, puede llegar a estigmatizarlas y a destruir su autoestima si no se trata adecuadamente.

En este caso, la intervención psicológica consiste en acompañar durante la aceptación o el cambio, asegurar que los procesos cognitivos son correctos y que el entorno no esté entorpeciendo el desarrollo de la persona en su proceso aceptación personal.

El verdadero problema que sufren las personas homosexuales es, por un lado la conducta homófoba de gran parte de nuestra sociedad y por otro las consecuencias emocionales que puede desarrollar el haber crecido teniendo una orientación del deseo diferente a la mayoritaria, más allá de eso, no existe problema, se llama diversidad. Por eso sigue siendo tan importante, celebrar este día.

MOSTRAR, VISIBILIZAR Y EDUCAR es la clave.

¿POR QUÉ SE SIGUE CELEBRANDO EL DÍA DEL ORGULLO?

Cada año, el 28 de junio se celebra el día del orgullo gay, una fecha para reivindicar los derechos de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales e instar al resto de la sociedad a que practique la tolerancia y la igualdad con el colectivo que lleva siglos sorteando la discriminación a nivel mundial a causa de su diversidad sexual.

Cada gay, cada lesbiana, cada bisexual y cada transexual tienen sus propios motivos para celebrar (o no) el día del Orgullo, pero lo que sí es motivo común es que aún queda mucho por conseguir.       

¿28 DE JUNIO?

La conmemoración de este día, tiene su origen en los disturbios de Stonewall, un bar en el neoyorquino barrio de Greenwich Village, uno de los pocos sitios donde las personas homosexuales y transexuales podían reunirse, ya que la homosexualidad estaba prohibida en muchas partes del mundo, incluido en los Estados Unidos, y las personas homosexuales no podían tener relaciones consentidas de manera visible, pues eran detenidas, encerradas en cárceles o llevadas a clínicas mentales donde se les sometía a tratamientos con electroshocks o, incluso, lobotomías.

Estos bares de Greenwich estaban regentados por mafias y la policía acudía allí para realizar redadas y detener a personas homosexuales.

Ante una redada policial el 28 de junio de 1969, las personas LGTB presentes en el local se rebelaron por primera vez en la historia ante estos abusos y agresiones. La primera noche, únicamente, se rebelaron los presentes, en la segunda noche se les unieron más personas y posteriormente organizaron una manifestación en la que, por primera vez en la historia, salieron del gueto, cruzaron la calle que no les dejaban atravesar y se mostraron como lo que eran, reivindicando “no ser criminales, ni enfermos, sino seres humanos igual que el resto”, no ser ciudadanos de segunda categoría. Así se inició el movimiento de lucha por los derechos civiles de las personas LGTB.

En nuestro país le damos el significado de “Orgullo” al término de origen en inglés “Pride”, pero si nos acercamos mucho más a su significado, el término más acorde sería “Dignidad”. El día del Orgullo es el día de la Dignidad, el día en que pese a lo que digan todos los prejuicios, las personas LGTB no son ciudadanos de segunda, no hay nada que diga que son inferiores a los demás, ni que los diferencie de ellos de forma estigmatizada, un día para todos, para reivindicar las identidades y orientaciones diversas, para expresar al mundo que no existe una única manera de vivir el amor.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado en estas fechas la nueva clasificación de enfermedades que llevará a debate en la Asamblea General del organismo el año que viene, teniendo como novedad el sacar la transexualidad de la clasificación de las enfermedades mentales, dejándola dentro del capítulo de las disfunciones sexuales. Pierde así la categoría de trastorno psicológico, normalizando así la vida de muchas personas, al igual que fue despatologizada la homosexualidad en 1990.


En nuestro país, las personas LGTB gozan de derechos, pero en pleno siglo XXI, sigue siendo necesario celebrar este día porque ser diverso todavía es un delito y un motivo de discriminación y agresión.

Según el informe más reciente de ILGA, la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales y Personas Intersex (LGBTI), existen 78 países a nivel global que penalizan las relaciones consensuales entre personas del mismo sexo con cárcel, tortura e incluso la muerte (Argelia, Bangladesh, Mauritania, Arabia Saudí, Sudán, Yemen, Rusia…)

El Orgullo en nuestro pais es uno de los importantes del mundo que mantiene la reivindicación con la fiesta, algo que cada año sigue siguiendo un hecho sometido a debate incluso dentro del propio colectivo.

A pesar de los avances, queremos unirnos al manifiesto del Consejo de Psicologia de España, expresando que aún quedan metas importantes por alcanzar en relación al  bienestar psicológico de las personas LGBTI:

  • La contundencia  en la erradicación de las mal llamadas “terapias de conversión”, técnicas aversivas contra la propia homosexualidad a las que son expuestas personas que acceden en un intento desesperado por conciliar su orientación sexoafectiva con sus creencias y las de su entorno cuando estas entran en conflicto. Estas técnicas, además de inútiles, repercuten gravemente sobre la sexualidad, la autoestima y el estado emocional  de las personas que se someten a ellas.
  • El desarrollo de una actitud educativa que ayude a superar mitos acerca de la orientación sexoafectiva, independientemente de cual sea la orientación de cada persona.
  • Un mayor apoyo a las familias de bebés con genitales intersexuales para ayudarles a superar la presión social que pueda conducir a aprobar cirugías que no tienen como objetivo la funcionalidad sino la normalización estética de esos genitales. Además de hacer accesibles los recursos de apoyo y atención psicológica a los adultos intersex, de forma que se vea beneficiada su autoestima corporal y eso  redunde en una sexualidad confiada y satisfactoria.
  • Fomentar el respeto a la autonomía de las personas trans en relación a la toma de decisiones sobre cómo quieren expresar su género. Así como el  abandono de esquemas binarios al considerar la diversidad de expresión de  género.
  • Facilitar  a las personas el reconocerse en aquellas identidades en las que verdaderamente se sientan cómodas y priorizar los objetivos terapéuticos que posibiliten la manifestación de  esas identidades.
  • Apostar por la definitiva y real  despatologización de la transexualidad en cualquiera de sus manifestaciones.


Siguiendo las palabras del psicólogo experto en diversidad sexual Gabriel J. Martín en su libro “Quiérete mucho, maricón: Manual de éxito psicoemocional para hombres homosexuales”, hay tantos días del Orgullo como personas lo quieran vivir, pero todos los Orgullos tendrán algo en común para las personas inteligentes: debería ser un día para recordar que nadie debe ser jamás discriminado. Y también un día en el que fuese muy visible lo diversos que somos los seres humanos. Todos los seres humanos.

No dejemos que nadie nos diga cómo y qué debemos sentir. Que el día del orgullo sirva también para «Transformar su estigma en orgullo y fuerza» (Duberman et al. 1990: 466).

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