¿PERSONALIDAD INFIEL?

La infidelidad es considerada como uno de los principales motivos para terminar una relación. Esto es debido a que se quiebra la confianza y la estabilidad en la pareja.

¿Se puede llegar a entender la infidelidad?, ¿cuáles son las motivaciones psicológicas que nos llevan a esta situación en una relación de pareja? ¿hay personlidades infieles?

Son muchas las relaciones que se han visto truncadas a causa de la infidelidad y, por eso, los estudios de psicología llevan años ahondando en este comportamiento psicosocial para saber por qué se cometen de forma tan común.

DATOS SOBRE INFIDELIDAD

Ser infiel es un comportamiento que puede producirse de distintos modos y con diferente alcance. Sucede en persona, pero también puede producir a través de internet o por teléfono. El último estudio de la web AshleyMadison.com revela que el servicio de mensajería WhatsApp es el aliado perfecto para la infidelidad.

Según el informe, el 88% de los hombres y el 78% de las mujeres de esta web practican el ‘sexting’ en sus ratos libres (intercambio de fotografías o mensajes de contenido sexual a través de dispositivos móviles).

La facilidad que dan las nuevas tecnologías para dejarse llevar por los deseos ha provocado que el 29% de los hombres y el 33% de las mujeres ‘chateen’ en el trabajo con sus “amantes”.

Vamos a empezar por el principio: entender qué es una infidelidad y los tipos que existen.

DEFINICION: QUÉ ES UNA INFIDELIDAD

Una de las situaciones más graves que puede afrontar una pareja es la infidelidad de uno de sus miembros.

Esta infidelidad consiste en una relación afectuosa o sentimental con una persona distinta de la pareja habitual. En estos casos, se produce una ruptura de la confianza entre ambas partes; sin esta confianza mutua, que es uno de los pilares básicos de cualquier relación sentimental, la pareja queda severamente dañada.

El propio concepto de infidelidad es de difícil precisión, ya que no necesariamente implica tener relaciones sexuales con otra persona. Puesto que la confianza es una cuestión muy subjetiva, cada individuo puede considerar como infidelidad algo distinto. En cualquier caso, este es uno de los motivos más frecuentes de ruptura; según diversos estudios, solo el 50% de las parejas en las que ha habido infidelidad por alguna de sus partes, consiguen reponerse y salvar la relación.

TIPOS DE INFIDELIDAD

No todas las infidelidades son iguales, ni por su gravedad ni por la manera en la que tienen lugar; sin embargo, todas tienen algo en común: desde el momento en que se producen, el vínculo de pareja queda dañada. La confianza entre ambos miembros se rompe, y el matrimonio o noviazgo entra en una nueva fase.

No obstante, este quebranto de la confianza será mayor o menor en función de cómo haya sido la infidelidad. Por ello, merece la pena comprender que posibles infidelidades existen y qué implicaciones tiene cada una de ellas. Así, cabe distinguir las infidelidades en función de distintos criterios, dependiendo de cómo se produzcan:

En función de la intencionalidad
  • Infidelidad directa o intencionada. En estos casos hablamos de aquellas infidelidades que se producen de manera deliberada, planificada e intencionadamente. El infiel tiene una clara intención de engañar a su pareja, y actúa conscientemente a tal fin.
  • Infidelidad indirecta o inintencionada. Este supuesto se produce cuando no existe una intencionalidad previa de ser infiel. La infidelidad puede aparecer de manera repentina o accidental, sin que haya existido premeditación al respecto.
En función de su naturaleza
  • Infidelidad sexual. Este tipo de infidelidades se dan cuando tienen lugar relaciones sexuales, incluso si no llega a haber penetración. Las relaciones sexuales pueden adoptar muchas formas, pero en cualquier caso implican un contacto físico íntimo.
  • Infidelidad no sexual. Aquí no existe contacto sexual entre los infieles, pero pueden producirse sentimientos o fantasías en su lugar. Este concepto es importante, ya que también puede considerarse infidelidad el establecimiento de relaciones que no impliquen sexo.
En función del medio en que se realizan
  • Online o virtual. Cada vez más, derivado de las nuevas tecnologías, existen relaciones virtuales en la que las partes no se conocen físicamente. Puesto que como ya hemos explicado el sexo no es un requisito imprescindible para que haya infidelidad, existen relaciones infieles que se desarrollan en un entorno puramente virtual.
  • Física. A diferencia de las relaciones virtuales, aquí hablamos de aquellos supuestos donde los infieles coinciden presencialmente. Igualmente, pueden existir infidelidades físicas sin que se produzcan relaciones sexuales.
En función de sus implicaciones emocionales
  • Con involucración emocional. Frecuentemente las infidelidades dan lugar a una conexión emocional entre los infieles. Esto implica el establecimiento de un vínculo afectivo fuera de la pareja habitual.
  • Por impulso. Muchas veces, la infidelidad se produce simplemente para satisfacer deseos físicos o de otro tipo, pero sin establecer vínculos emocionales. Sería el caso de individuos que son infieles por gusto al sexo o simplemente para sentirse deseados, pero que no sienten amor hacia las personas con quienes comenten la infidelidad.
En función de los motivos que la originan
  • Sustitutiva. En ocasiones la infidelidad se produce como forma de suplir carencias que existen en la relación propia; aquí, el infiel intenta conseguir el sexo, afecto o atención que no encuentra en su pareja.
  • Hedonista. En estos casos, el infiel no actúa movido por una carencia de su relación, sino simplemente porque le apetece; no podría por tanto decirse que falta algo en su pareja que motive la infidelidad.
  • Por adicción. Algunas personas sencillamente no pueden controlar sus impulsos, sean estos sexuales o no. A diferencia de los dos casos anteriores, ni existen carencias en la relación que den lugar a la infidelidad, ni el infiel busca deliberadamente su disfrute, sino que más bien no puede evitarlo. Sería el caso, por ejemplo, de los adictos al sexo.
  • De salida. Por último, hay personas que utilizan la infidelidad como forma de terminar con una relación que ya no desean. Esto a veces se da por miedo a encontrase solos una vez que su relación termine, o bien para apoyarse en alguien que les ayude a cortar con su actual pareja.

Esta semana, lanzabamso en nuestras redes sociales, el debate sobre ¿HAY GENTE QUE COMENTE MÁS INFIDELIDADES?, la respuesta ha sido claramente afrimativa, el % ha dicho que si que existe personas con mayor tendencia a ser infiel.

LAS CAUSAS MÁS FRECUENTES DE SER INFIEL, SON LAS SIGUIENTES:

Factores neurológicos

Este dato es interesante. Cada vez hay más evidencia de la implicación de la testosterona elevada como predictor de la infidelidad. El doctor Sari van Anders, Ph.D. psicólogo clínico de la Universidad de Michigan ha realizado fascinantes evaluaciones de los niveles de T  (testosterona) tanto en hombres y mujeres, descubriendo que cuanto más altos eran los niveles de esta hormona, mayor era el deseo de buscar otros compañeros sexuales.

Tipos de apego

Profundicemos ahora en los estilos de apego y personalidad. La teoría de apego de John Bowlby nos dice que según el tipo de apego con el que hemos sido criados, determinará un menor o mayor riesgo a la hora de evidenciar conductas basadas en la infidelidad.

  • Un apego ansioso define a las personas más temerosas al rechazo, perfiles con escaso o nulo control de los impulsos. Un factor este de riesgo a la hora de traicionar a las parejas afectivas.
  • Un apego desorganizado. En este caso tenemos a esos hombres y mujeres incapaces de vincularse de forma auténtica con alguien. Son impredecibles, carentes de esa madurez emocional con la que construir un compromiso firme y seguro.

Los amantes del riesgo

Hay personas que tienen el sentido del riesgo más acentuado en su personalidad. Sus niveles de dopamina son más altos y necesitan de esas situaciones intensas con las que realizar algo prohibido, algo emocionante con las que intensificar el placer y la satisfacción. Traicionar a la pareja, tener encuentros sexuales fuera de la relación, son realidades que les generan un gran interés.

Poder y nivel económico

Por término medio, los perfiles con más poder y mayores ingresos muestran un perfil de infidelidad más elevado. No solo porque tienen más oportunidades, sino porque encuentran a menudo personas afines, personas con los mismos rasgos y atributos sociales, psicológicos y motivacionales con los que cruzar esa linea.

El deseo sexual

La infidelidad basada en el deseo sexual es la explicación más recurrente. Nuestra libido, el deseo incontrolable que nada tiene que ver con el enamoramiento conforman esas situaciones donde ciertos perfiles dan el paso y cometen la infidelidad. Otras personas en cambio, a pesar de ser conscientes de la atracción sexual dan más valor al pacto emocional hecho con la pareja y no llegan a cruzar esa línea.

La conexión emocional

A día de hoy, en un mundo cada vez más en línea e hiperconectado, son muy comunes este tipo de infidelidades: las basadas únicamente en el componente emocional (sin contacto sexual). Hay veces en que iniciamos una amistad con alguien que llega a niveles más íntimos y cómplices que con nuestra propia pareja. Esto se debe a menudo al peso de la rutina, a la necesidad de algo nuevo o simplemente, a la búsqueda de aquello que no encontramos en nuestra relación.

CONCLUSIONES desde LA PSICOLOGIA

Infidelidad e insatisfacción personal

En gran parte de los casos, la infelicidad surge fruto de una insatisfacción personal. Esto es, un sentimiento de infelicidad con la propia vida. Pero, ¿cuándo ha nacido este sentimiento? En muchas ocasiones, este se arrastra desde mucho antes de conocer a la pareja con quien se ha sido infiel.

Con frecuencia, la insatisfacción es fruto de miedos, inseguridades e indecisiones, que hacen que la vida vaya pasando sin ningún aliciente ni sentido personal, ya que no existe el atrevimiento de afrontar, resolver y decidir frente a las situaciones que le hacen infeliz a la persona.

La fidelidad es un pilar o base de toda pareja, entre otros pilares de la pareja, que conforman la estabilidad de la misma. Como tal, romper con ese pilar, pone en riesgo la relación, ya que, entre otras cosas, la infidelidad genera desconfianza. Un valor muy importante y necesario para vivir la pareja como un lugar seguro.

Dentro de la insatisfacción personal, la persona insatisfecha que llega a la infidelidad, se podría definir como una persona que evita su realidad. Por lo tanto no se atreve a afrontarla. Quizás por miedos o un bajo autoconcepto personal. De ahí que surjan las crisis, los roces, las discrepancias bien por conflictos antiguos no resueltos a nivel personal o bien sean de la propia pareja.

Para ello, es conveniente la ayuda de un profesional que pueda orientar a la persona infiel a abordar su realidad interna, sus problemas de autoestima o su incapacidad para construir un vínculo firme y seguro. De esta manera, sabrá sacar la valentía y seguridad que le ayudarán a tomar mejores decisiones para llevar una vida mejor, plena y feliz.

SUPERAR UN INFIDELIDAD: SI ES POSIBLE

¿Es la confesión la respuesta a cómo superar la infidelidad?

La respuesta a la pregunta de si se debe confesar o no confesar una infidelidad es simple: es una decisión de cada persona.

En esta decisión se debe valorar la causa que la ha producido, las consecuencias, el grado de culpa, la respuesta que vaya a tener la pareja, etc.

La culpa y el perdón son dos emociones que juegan un papel importante para optar a contarlo o no. Hay personas que se sienten profundamente mal consigo mismas después de una infidelidad, les puede la culpa, y ese malestar les empuja a contarlo.

También pueden decidir contarlo como un modo de desahogo y a la vez ser conscientes de las consecuencias de los hechos, es decir, ofrecen a la pareja la oportunidad de que perdone, o que no lo haga. Otras personas, toman la decisión de no contarlo porque tienen la seguridad de que no volverá a ocurrir, o cuando se sabe que el daño al otro es muy grande, o porque la desconfianza que va a generar podría hacer inviable la continuación de la relación, o porque se sabe que no obtendrá el perdón y con ello vendrá la ruptura y en ocasiones el desprecio y rechazo de la pareja.

Es común en lugar de contarlo a la pareja, hablarlo con alguien cercano para pedir consejo y aliviar la confusión y el sentimiento de culpabilidad.

Cada caso es diferente, cada persona decide si lo confiesa o no. Lo importante es saber que si se confiesa una infidelidad es fundamental tener empatía y entender los sentimientos que puedan surgir (rabia, ira, rechazo o tristeza), estar atento a las necesidades de la otra persona y ser paciente y tolerante. Las heridas tardan tiempo en curarse y cómo superar la infidelidad es diferente para cada persona.

¿Qué hacer ante una infidelidad? ¿cómo superar la infidelidad de tu pareja?:

  • Pararse, escuchar y saber qué ha ocurrido. Por doloroso que sea conocer la verdad, tu tienes la opción de decidir si perdonar o no.
  • No te culpes. Eso afectará a tu autoestima. Recuerda que la responsabilidad es de la otra persona, no tuya.
  • Date tu tiempo para decidir qué deseas hacer. Tras conocer una infidelidad, cualquier decisión que tomes va ser bajo las emociones que sientes. Lo mejor para combatir ese tiempo doloroso es centrarte en ti, cuidarse, mimarse, darse cariño. Continúa con tu rutina y ocupaciones, te mantendrán con la atención en otra cosa. Pero comprende que vas a sentir emociones desagradables durante un tiempo.
  • Permítete momentos de bajón para reflexionar pero limitados en el día. No es conveniente estar todo el día dando vueltas al mismo tema.
  • Céntrate en el análisis del presente y del futuro. La historia de amor de la pareja se ve desde una nueva óptica, modulada por las emociones que se sienten en ese momento.
  • Apóyate en familiares y amigos. Posiblemente escuches muchos comentarios, consejos. Recuerda que eres tu quién tomarás la mejor decisión.
  • También puedes buscar apoyo de psicólogos expertos en pareja. Solicita asesoramiento de cómo superar la infidelidad. Te ayudará en este camino tan doloroso.

MODOS de SUPERAR la INFIDELIDAD

En caso de querer superar la infidelidad y apostar por mantener la relación, tampoco existe una única manera de hacerlo. Cómo proceder dependerá de cada persona, del tipo de relación que mantiene y de cómo haya sido la infidelidad.

Muy frecuentemente, las parejas que pasan por este proceso no tienen la fuerza o el conocimiento para hacerlo solas. Por ello, es habitual que acudan a terapia de pareja, donde un psicólogo especializado les orientará sobre su situación. Aquí suelen aparecer dificultades adicionales, como la desconfianza por parte de la persona que fue engañada, las conductas de control, la sensación de humillación o las emociones heridas.

La terapia puede ayudar a la pareja a superar esta situación, facilitando a quien se ha sentido engañado a manejar sus emociones y conductas, y al infiel a adaptarse a las nuevas exigencias de su pareja y a evitar futuras infidelidades.

Así, se puede restaurar la confianza en la relación, y se asientan las bases para su buen desarrollo futuro.

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