¿PERDONAMOS CON FACILIDAD? 4 TIPS QUE TE AYUDARÁN

Según una investigación realizada por psicólogos de las universidades de Yale (Estados Unidos), Oxford y University College London (ambas en Reino Unido) y la International School for Advanced Studies (Italia) se pone de manifiesto que los seres humanos tenemos una predisposición para conceder el beneficio de la duda, manteniendo de esa forma las relaciones sociales aun cuando en ocasiones en nuestro entorno alguien se comporte mal.

Según Molly Crockett (autora principal del artículo): “somos capaces de actualizar las malas impresiones sobre los que se equivocan, ya que de lo contrario podríamos terminar las relaciones sociales prematuramente y perdernos los beneficios de la conexión social”.

Es decir, sabemos perdonar por naturaleza, está en nuestro código como seres humanos pero no siempre esa tarea es fácil cuando se rompe la confianza en los demás.

Saber perdonar es un acto que todos quisiéramos tener pero que muy pocos hacen con facilidad, a pesar de que la historia de la humanidad está llena de actos de perdón y que como ya hemos mencionado está en nuestra biología hacerlo para mantener las relaciones sociales.

Pero es que al acto de perdón van asociados procesos emocionales que si no están bien aprendidos o elaborados no vamos a poder efectuarlo sin rencor o sin recelos.

¿POR DÓNDE EMPIEZA EL PERDÓN?

Se podría decir que perdonar empieza por el autoconocimiento.

Las emociones que van asociadas a perdonar, las empezamos a aprender desde la infancia, a modo de imitación y las elaboramos y afianzamos en nuestro camino a la edad adulta, así que no es tanto un acto compasivo si no reflexivo, sobre nosotros mismos y lo que nos han hecho.

Es en este camino cuando aprendemos la diferencia entre mantenernos en una posición de rencor (con sus emociones negativas que nos van contaminando) o avanzar y obtener el bienestar mental que proporciona perdonar (liberación y descarga emocional).

Es un proceso complicado, ya que tenemos que enfrentarnos al objeto del perdón, es decir, a lo que alguien nos ha hecho o dicho y que hace que nos sintamos ofendidos.

Si este proceso no se hace con tiempo, asumiendo lo que estamos aprendiendo de nosotros mismos y por qué unas cosas nos cuestan más que otras a la hora de perdonar no se estará alcanzando el bienestar mental necesario que surge del acto de perdonar y de elaborar ese camino.

En Psicobil a menudo vemos en la terapia de pareja situaciones en las que una o las dos personas mantienen en su mente rencores por situaciones vividas. Siempre les animamos a hablar de ello, a ir creando el mapa de esa emoción para llegar al trasfondo en el que se pone de manifiesto por qué lo que ha pasado para ellos o ellas es imperdonable.

Por medio de la puesta en común de esas emociones (verbalizarlas hace que se asuman y se avance en su comprensión)) empiezan a trazar su camino ya que aprenden a entenderse mutuamente y a sí mismos, pudiendo quitarse la mochila del rencor. A veces llegan al perdón y otras no, pero lo que sí hacen es aligerar la carga y acercar posturas de entendimiento cuando el perdón no es viable.

¿QUÉ PODEMOS APRENDER DEL PROCESO DE PERDONAR?

  • El perdón se realiza desde la empatía.

Para ello es necesario entender las emociones (propias y ajenas)  que están implicadas en el proceso.

  • Perdonar es un acto hacia nosotros mismos más que hacia los demás.

No somos nosotros quienes debemos aligerar la carga de quien nos ha hecho daño (esa persona deberá seguir su propio proceso para asumir lo que nos ha producido).

Debemos mirar hacia nosotros mismos y ver qué emociones están estancadas, por qué permanecemos en la inmovilidad del rencor y asumir lo que nos ha pasado, que no podemos cambiarlo y mirar hacia adelante.

  • El perdón llega desde el conocimiento profundo de lo que nos ha hecho daño, ya que perdonar no es olvidar o restar importancia a las palabras dichas o a los actos cometidos.

Cuando llegamos al acto de perdonar no estamos olvidando lo que ha pasado, lo estamos asumiendo, de ahí que el perdón dado de forma ligera, sin haber trabajado en él se evapore y de paso de nuevo al rencor.

Por el contrario, hacerlo de manera correcta es dar una nueva oportunidad a esa relación del tipo que sea: laboral, amistosa, de pareja, etc., si bien puede que no sea igual que antes se estará abriendo el camino hacia el nuevo rumbo que tome esa relación.

  • No debemos buscar las alternativas a lo que podía haber sido

Buscar de manera constante lo que podría haber pasado o sido si no nos hubiesen hecho daño genera rencor, porque estamos reviviendo constantemente lo sucedido y el dolor que nos genera, eso nos impide avanzar en todo el proceso.

Como dice el refrán, “errar es humano…” y perdonar va intrínseco a nosotros,¡ podemos hacerlo! aunque  a veces solo necesitamos ayuda para conseguirlo, así que si estáis en ese proceso y os encontráis estancados poneros en contacto con nosotros, en Psicobil os atenderemos y buscaremos en las sesiones la mejor manera para alcanzar vuestro objetivo: BIENESTAR.

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