MI MENTE CAMBIA, ¿qué me pasa?

Todas las personas, en ocasiones hemos sufrido un olvido o despiste.

En función de la edad que tengamos, le daremos mayor o menor importancia. A partir de edades concretas (a partir de 50-60 años), quizás nos empezamos a preocupar. A partir de estas edades es un hecho, comienza a aparecer un envejecimiento mental más relevante.

Esto no quiere decir, que tenemos que llevarnos las manos a la cabeza o darlo todo por perdido. Todo lo contrario. Es normal preocuparse, pero a esa preocupación tenemos que darle solución; y la solución es la prevención del envejecimiento cognitivo.

Vamos a diferenciar los tipos de envejecimiento cognitivo, con el fin de acercarnos un poco más a este tema por la prevención y conocimiento de todos.

La clasificación es la siguiente:

Envejecimiento Cognitivo Normal: lo consideramos como el envejecimiento natural de nuestra mente. Es el declive progresivo de nuestras funciones cognitivas (memoria, atención, lenguaje, reconocimiento, funciones ejecutivas,…). Este tipo de envejecimiento se puede empezar a notar a partir de los 55/65 años. Las actividades de la vida diaria se mantienen preservadas.

  • Ejemplos: no recordar dónde he dejado las llaves o tener la sensación que no se retiene tanta información como antes.

Deterioro Cognitivo Leve: es el declive de las funciones cognitivas de forma más acentuada. ¿Cómo se puede diferenciar del envejecimiento normal?, comparar personas de la misma edad y del mismo nivel educativo; es decir, personas que han tenido capacidades y habilidades similares, existen diferencias significativas en su envejecimiento cognitivo. El deterioro cognitivo leve puede ser el inicio de una demencia, interfiriendo de forma mínima en las actividades de la vida diaria.

  • Ejemplos: olvidos puntuales, perderse en un lugar familiar, dificultad para recordar palabras o nombres, dificultades de concentración.

Demencia: en este caso el deterioro cognitivo es mayor, en el cual, aparecen varias funciones cognitivas se encuentran afectadas de forma importante, en comparación a su grupo de edad y nivel educativo. La afectación a las actividades de la vida diaria es de moderada a grave.

  • Ejemplos: olvidos de hechos cotidianos y recientes, desorientación de tiempo y de persona, incapacidad para reconocer a personas familiares, incapacidad para el manejo de dinero, organizar un viaje o plan.

En resumen, el Envejecimiento Cognitivo es un hecho; pero siempre se puede prevenir gracias a la Estimulación Cognitiva, con el fin de mantener nuestras funciones cognitivas intactas y enlentecer el envejecimiento.

La actitud en este momento de la vida, es fundamental

Al envejecer, la salud y la longevidad dependen en un 25% de aspectos físicos y en un 75% de aspectos conductuales.

Para ello, desde Psicobil ofrecemos diferentes posibilidades: sesiones individuales o grupales, según cada necesidad.

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TERCERA EDAD-ENTRENAMIENTO MENTAL

 

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