LOS VALORES EN LAS RELACIONES

Los valores son el conjunto de ideas que guían nuestra manera de pensar y de fijarnos objetivos en relación al impacto que debemos tener en la sociedad y en el entorno en general (y, por extensión, en nosotros mismos, dado que estamos en ese entorno). Así pues, se trata de un conjunto de creencias que nos hablan acerca de cómo deberían ser las cosas. Sirven como referencia para saber lo que está bien y lo que está mal, y por ello tienen una gran importancia como elemento común por el cual una sociedad decide cuáles son los principios que la rigen.

Cada persona posee su propia escala de valores individual. Cuando comenzamos una relación de pareja tenemos que construir una escala de valores en común, y es necesario que converjan muchos de ellos, esos que nos permitirán estar de acuerdo en unos mismos principios fundamentales, en decisiones relevantes con los que confluir en una misma dirección.

Si en nuestra relación la otra persona no comparte nuestros valores o los boicotea, experimentaremos dolor e infelicidad.

Cada pareja sienta las bases de su relación estableciendo puntos en común y determinando los valores que para ambos resultan esenciales pero, aunque esta decisión tácita sea “cosa de dos”, hay valores que, sencillamente, no pueden faltar.

Los valores considerados indispensables en una relación de pareja:

  1. Amor.
  2. Respeto.
  3. Apoyo mutuo.
  4. Generosidad.
  5. Comunicación.
  6. Optimismo.

Si tenemos que quedarnos únicamente con uno, seria la comunicación.

Sería bueno establecer una comunicación asertiva y fluida, que genere confianza. La comunicación asertiva es definida por Satir (1988) como la capacidad de expresarse de una forma directa, honesta y respetuosa.

En todo caso, abrir canales de comunicación entre la pareja vendría a significar que ambas personas asuman el compromiso de compartir lo que corresponde a un vínculo, es decir, desacuerdos, logros, metas en común, necesidades, etc., o bien desarrollar la disposición de aprender a hacerlo. La buena comunicación se ve reflejada en vínculos sanos, respeto mutuo, afecto, cariño y compañerismo.

¿DIFICULTADES entre NUESTROS VALORES?

El hecho de no tener definidos o establecidos los valores sobre los cuales se espera que se sostenga la relación puede provocar:

  • Sensación de inseguridad y desconfianza hacia la relación
  • Pérdida de la ilusión y de la satisfacción que se obtenía en la vida de pareja
  • Dificultades para desarrollar los objetivos propios
  • Infidelidad e interés por otro tipo de relación
  • Dudas hacia la elección de la pareja
  • Conflictos y discusiones sobre lo que está permitido y no en la relación
  • Desavenencias hacia como se tienen que educar los hijos, como se debe convivir, qué se tiene que hacer en el tiempo libre, cuáles son las obligaciones y responsabilidades de cada uno…
  • Problemas con las familias de origen (padres, suegros, cuñados…

¿QUÉ PODEMOS HACER CANDO OCURRE ESTO?

-TERAPIA DE PAREJA

El tratamiento de pareja está orientado al restablecimiento de los objetivos comunes que sostengan la continuidad de la unión, así como proporcionar las herramientas necesarias para llevar a cabo los mismos de una forma común. Se pretende la participación de los dos miembros para señalar los criterios que definen la relación y con los que recupera el sentido la continuidad de la pareja.

-TERAPIA PSICOLÓGICA INDIVIDUAL

El diagnóstico individual aporta información hacia las expectativas de la relación, el propio proyecto vital y las dificultades surgidas en la vida común. El tratamiento pretende que la persona desarrolle las estrategias necesarias para gestionar sus objetivos personales y que encuentre la mejor manera de incorporarlos con los de pareja, desarrollando las habilidades necesarias para identificar los puntos de confrontación y la resolución de conflictos.


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