LOS PENSAMIENTOS INTRUSIVOS

Son frases, ideas e incluso imágenes que aparecen en nuestra mente casi sin darnos cuenta. Son persistentes y nos causan un gran malestar. Nos hablan de lo vulnerables que somos, de nuestros fracasos, de acontecimientos negativos que pueden ocurrirnos…

-Los creamos nosotros mismos-

Si no se trabaja sobre ellos, estos pensamientos intrusivos pueden acabar convirtiéndose en el eje de nuestras vidas, pues mientras ponemos toda nuestra atención en ellos, excluimos la realidad que nos rodea. Nos sentimos incapaces de redirigir nuestra atención hacia otros estímulos pues el pensamiento obsesivo lo gobierna todo. El pensar y repensar las cosas sea quizá uno de los problemas más frecuentes de nuestra sociedad, siendo fuente de problemas de ansiedad, sufrimiento, incapacidad…

Esos pensamientos incómodos, solemos gestionarlos de forma negativa, al «estar prohibidos» tienen mucho potencial a la hora de atraer hacia ellos nuestra atención. Eso nos genera más angustia y malestar, al ver que no remiten, si no que se mantienen y en ocasiones, aumentan.

¿CÓMO LOS PODEMOS MANEJAR?

-Si percibes que estás teniendo demasiados pensamientos intrusivos, párate. Toma aire. Respira. Mira el pensamiento sin identificarte con él. Puedes convertirte en su observador y clasificalo tomando conciencia de que es un pensamiento más dentro de muchos que tiene tu mente.

-Relativiza, un pensamiento es sólo un pensamiento. No es un hecho, no es real. No lo interpretes como amenazante, solo como uno más. Cuanto más te preocupe o más temor te produzca, más recurrente y fuerte será el pensamiento.

-No evites situaciones, tareas, personas o lugares por temor a que aparezca el pensamiento no deseado. Son sólo pensamientos, sólo eso. Vienen y se van. La evitación de posibles detonantes limitará tu día a día y dará más fuerza a los pensamientos intrusivos.

-Entiende que lo que importa es el aqui y el ahora. Esa dimensión en la que mereces vivir en paz y en equilibrio. El mindfullnes es una técnica ideal para conseguir centrar la atención en un solo estímulo (por ejemplo, la respiración) y dejar de prestar atención a aquello que nos causa malestar. De esta forma reducimos las emociones negativas que nos causan los pensamientos negativos y nos volvemos menos reactivos.

¿CUÁNDO CONSULTAR CON UN PROFESIONAL?

Si los pensamientos recurrentes se han convertido en un círculo vicioso obsesivo que no te ves capaz de soltar, afectan a tu vida diaria y te restan considerablemente calidad de vida, es recomendable que visites a un especialista con el que podrás analizar tu situación, descubrir las causas de la aparición y el mantenimiento de las obsesiones, y aprender herramientas que harán que puedas por ti mismo aprender a pensar de manera más saludable y eficaz.

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