LAS PLANTAS ¿NOS AYUDAN?

Más allá del elemento decorativo y fresco que aporta a un hogar-espacio, las plantas tienen múltiples beneficios, muchas veces desconocidos: Oxigenan y limpian el aire, reducen el ruido, regulan la temperatura en las distintas estaciones, incrementan la humedad del ambiente por lo que nos enfermamos menos…

Desde tiempos inmemorables el hombre se ha valido de las plantas para satisfacer sus necesidades vitales, oxigeno, alimento, hogar, vestido, adornos,  herramientas, armas, entre otros elementos de vida como las propiedades para curar sus dolencias y enfermedades.A pesar del tiempo transcurrido y los adelantos en todas las esferas del conocimiento y  el desarrollo alcanzado en la industria farmacéutica el hombre continúa por diversas razones, valiéndose de los beneficios que le proporciona las plantas del entorno en el que se encuentra, independiente de su ubicación geográfica, de su grado de desarrollo cultural, cognitivo, económico y político.

Si hay plantas hay vida. Es por ello que llenamos nuestras casas «de verde», tenemos huertos urbanos y las terrazas están pobladas de pequeñas macetas. Aunque las plantas requieran muchos cuidados –no solo regarlas, sino también debemos preocuparnos de en qué lugar ponerlas para que tengan la mejor luz, darles nutrientes, pulverizarlas…– seguimos comprándolas y regalándolas.

Desde el punto de vista psicológico, tienen una función muy importante. Y es que podemos considerarlas como «compañeras» o recuerdos. También, comenta que las plantas son fáciles de traspasar. Por ello, puede que nos hablen de personas y nos recuerden nuestros vínculos afectivos. Una planta que te regala un amigo o familiar siempre va a ser un recuerdo. «También, las plantas nos ayudan a reforzar la idea de que somos seres vivos», puntualiza el experto.

Los beneficios psicológicos que tienen las plantas son los siguientes:

  • Nos relajan. Las plantas nos llenan de tranquilidad sólo con el hecho de contemplar su naturaleza. Pueden llegar a combatir el estrés según indican algunos estudios, por lo que muchos psicólogos incluyen la jardinería en algunas de sus terapias.
  • Mejoran nuestro estado de ánimo. Cuando nos fijamos en una planta notamos que nuestro humor mejora, y con ello nuestro bienestar.
  • Mejoran la productividad y eficacia laboral. Las plantas también reducen los niveles de estrés laboral. La presencia de plantas aumenta la participación de los empleados, y hace que estén más física, cognitiva y emocionalmente involucrados en sus tareas.
  • Incrementan la concentración. Por lo que también a la hora de estudiar es beneficioso contar con la presencia de plantas. Nuestra memoria mejora.
  • Aumenta nuestro autoestima. Cuidar de una planta y verla crecer gracias a nuestra intervención nos ayuda a elevar nuestra autoestima. El saber que tenemos a nuestro cargo algo vivo nos aporta satisfacción personal y alegría.
  • Nos ayudan a mejorar si estamos enfermos. Al generar sentimientos de paz y bienestar, una persona enferma experimentas cambios muy positivos ayudándola a recuperarse más rápido. Por eso regalar una bonita planta a una persona hospitalizada es una buena opción.

Los especialistas recomiendan ocupar tiempo en cuidar una planta para comenzar a sentirse mejor emocionalmente, ya que son excelentes aliadas para combatir el estrés y volverse más productivos.

Estudios realizados demuestran que las plantas y flores ayudan a neutralizar instintos destructivos y hacer sentir útiles y renovados a las personas que entran en contacto con ellas. Las personas que tienen un jardín demuestran una salud emocional más estable.

En definitiva, las plantas son un apoyo. «Se tienen como compañía» y destacamos que al final entre las personas y las plantas, durante el proceso de cultivo, “se crea una unión”. Prueba el arte de cultivarlas y disfrutaras de sus beneficios.

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