Juventud: alimentación y emociones

El primer barómetro juvenil de vida y salud arroja unos datos preocupantes a nuestra sociedad.

http://www.deia.eus/2018/05/24/sociedad/estado/dos-de-cada-diez-jovenes-se-sienten-deprimidos-especialmente-las-chicas

Nuestros jóvenes están insatisfechos con su imagen, pero consumen, en exceso se podría decir, alimentos procesados, carnes rojas y bollería casi a diario, pero ni fruta ni ejercicio. Esto influye en su estado anímico.

¿Preocupante verdad?

¿Qué le está pasando a nuestra sociedad?, ¿qué  les está pasando a los futuros hombres y mujeres?, porque lo que queda claro es que estas prácticas no son únicas de la adolescencia o primera edad adulta, si no que se forjan en la infancia con una tasa de obesidad infantil del 18%.

A menudo no nos paramos a pensar en toda la presión a la que se ven expuestos nuestros adolescentes:

  • Incomprensión del propio proceso de maduración
  • Presión socio-laboral
  • Presión académica
  • Nuevos Círculos de amistades externos a los conocidos donde se manifiesta la necesidad de ser aceptado
  • Exceso de actividades programadas
  • Exposición y peligros de las redes sociales

La lista es amplia, y hay un factor común a todos los aspectos:

“están nadando en un mar de dudas constante en el que se ven el centro de todo, teniendo que tomar decisiones constantes y para las que, en ocasiones, no están preparados”

En Centro Psicobil, vemos casi a diario como mantienen luchas internas por convertirse en los hombres y mujeres que van a ser y dejar atrás los niños y niñas que han sido, ese proceso es largo y complicado en el que necesitan de todo el apoyo, comprensión y protección que podamos prestarles. El acompañamiento en este omento de la vida, el aprendizaje en la gestión de emociones y el refuero de una autoestima positiva, serán claves en su desarrollo.

Sin duda, los hábitos alimenticios que están manteniendo y la falta de actividad física contribuyen a que su bienestar se vea día a día mermado, nuestro cerebro. Para poder lograr que tenga el máximo rendimiento, necesita un alimentación variada pero también una actividad física constante que permita segregar las sustancias necesarias para ayudar a mantener en estado óptimo los niveles de estrés vital.

Desde pequeños podemos enseñarles una vida saludable en la que la alimentación y el ejercicio ayuden al cuerpo y la mente y de esta forma sentirse seguros de sí mismos no con el objetivo de ser aceptado socialmente por su imagen si no con la seguridad de saber quiénes son y estar a gusto en su propio cuerpo. Si esto se logra, el estado anímico será más positivo y estable a lo largo de esta etapa, y no se producirán estados altos de tristeza o depresión.

En resumen, ¿cuáles son los puntos que van a ayudarles?:

  • ALIMENTACION SANA
  • EJERCICIO FISICO
  • APOYO FAMILIAR Y COMUNICACIÓN
  • GESTIÓN DE EMOCIONES

Aspectos que estamos seguros que cada día buscáis para vuestras familias, no nos olvidemos que nada es tan contagioso como el ejemplo, pongámoslo en marcha.

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