CORONAVIRUS-5 Una epidemia emocional

Semanas de confinamiento, de enfermedad, de renuncias, de sacrificios…tienen su peaje.

Más allá de los terribles efectos sobre nuestra salud, la epidemia del coronavirus nos trae consecuencias psicológicas y sociales. Todos nos hemos visto alterados por esta situación, y hemos pasado por diversas emociones a lo largo de estas semanas.

Toda epidemia supone alteraciones y peligros a nivel biológico, psicológico y social.

Se pone en peligro la salud de los ciudadanos (si no, no hay epidemia). Pero también se pone más o menos en peligro la estabilidad mental o emocional tanto de las personas como de los grupos y colectivos. Además, algunas epidemias pueden producir graves alteraciones sociales o cambios sociales (los cuales aún estñan por llegar).

Además de las pérdidas económicas o de puestos de trabajo, los especialistas ya avisan de que el peaje psicológico que los confinados tendrán que pagar será elevado. “El aislamiento genera un sentimiento de incertidumbre, de aburrimiento y de soledad”, señaló a France Presse Chee Ng, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Melbourne.

“Cuanto más larga es la cuarentena, más repercusiones tiene sobre la salud mental”.

Un estudio publicado en febrero por la Sociedad China de Psicología señaló que un 42% de los 18.000 ciudadanos chinos encuestados mostraba síntomas de ansiedad relacionada con el coronavirus. Por otra parte, un 16% de 14.000 analizados presentó indicios de padecer distintos niveles de depresión.

En esa línea, la revista científica The Lancet publicó hace días un informe en el que destilaba cómo esta situación de aislamiento forzado provoca efectos psicológicos negativos, que van desde el estrés postraumático hasta la confusión o la ira. Entre los factores estresantes, la publicación citó el temor a una infección, la frustración, el aburrimiento, la falta de información o de suministros adecuada o las pérdidas de ingresos, algo que genera gran incertidumbre sobre el futuro.

Entramos en la fase de mantenimiento dentro de la cuarentena, os mostramos 3 estrategias a poner en marcha:

  • Tenemos que fijarnos en el aqui y ahora: sabemos que la fecha oficial en este momento es el 13 de abril, por ello debemos pensar si tenemos que cambiar alguna de nuestra rutinas, o después de estos 15 dias pasados, analizar y comprobar que esas rutinas están funcionando y son las adecuadas.

  • Ser conscientes de las distintas emociones que tengo y que van a ir fluctuando: ¿me dejo sentir?, ¿me estoy cuidando?…tengo tiempo y espacios personales para relajarme.

  • Manejar el tiempo libre y de ocio diario: todos los dias, tenemos horas en las que no tenemos ninguna ocupación asignada, ¿qúe hago con ese tiempo? lo empleo en descansar, en ver series-peliculas, en hacer ejercicio, en conectarme ocialmente con los demás, en cocinar, en leer….

LA EMOCIÓN QUE MÁS VEMOS ES EL TEMOR-MIEDO

Este virus nos ha traido MIEDO, a muchas cosas: al contagio, a lo desconocido, a la enfermedad, a la muerte, a perder el trabajo, a la incertidumbre económica, a la no-rutina, a escucharnos a nosoros mismos, a la convivencia….en definitiva a reinventarnos.

Las emociones más percibidas en este tiempo de coronavirus, son:

-El miedo, la ansiedad, la angustia

-La ira, la rabia, el enfado

-La tristeza, la apatia, la desmotivación

-La solidaridad, la ayuda, la cooperación

-La esperanza, la confianza, la ilusión

-La alegria, la satisfacción, el placer

Todas estas emociones, se ha ido produciendo y alternando de forma masiva en nuestro cuerpo y mente. Es importante tener un buen manejo emocional para poder pasar por esto de una forma sana, que no nos pase factura.

¿QUÉ PODEMOS HACER NOSOTROS ANTE ESTAS EMOCIONES?

Para ello, practicas como la escritura reflexiva, la meditación, el autonocimiento, la regulación emocional…nos pueden ayudar a que en momentos tan importantes e impactante como estos, sean sobrellevados y gestionados de forma positiva.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.