CONVIVENCIA FAMILIAR en NAVIDAD: 5 HERRAMIENTAS

Navidad, luces, decoración, ilusión y paz,…o quizás no tanta.

Tenemos una larga lista de celebraciones a la vuelta de la esquina. Hay familias en las que es todo un acontecimiento, bien es sabido que son fechas que se pasan en familia o rodeados de amigos (nuestra familia por elección) pero todos tienen un factor en común: hay muchas personas a la vez habitando el mismo espacio durante largas horas y además es muy probable que volvamos a verlas al cabo de unas pocas más y así una y otra vez durante las fiestas navideñas.

Está claro que hay que CONVIVIR.

No es una época fácil para todo el mundo, hay familias o grupos de amigos en los que puede saltar la chispa del agobio o enfrentamientos por no saber llevar bien las largas comidas o cenas.

Saber convivir es una tarea del día a día y lo hacemos con personas de nuestra elección: pareja, hijos. En esta época las dificultades que presenta la convivencia se aumentan, ya que se hace con personas con las que no estamos acostumbrados a estar tanto tiempo aun siendo nuestros seres queridos, y cuando además vienen acompañados de otros con los que no acabamos de encajar, las dificultades se acentúan.

¿Cómo podemos enfrentarnos a estas situaciones?

Llevamos unas cuantas semanas hablando de las habilidades sociales.

En Psicobil trabajamos con ellas en consulta además de en los talleres. Son el recurso que todos debemos tener y potenciar para conseguir bienestar y más en situaciones como las que se pueden presentar en Navidad.

Saber manejarlas puede sacarnos de una incipiente discusión, ayudarnos a calmar la ansiedad que pueden producirnos estas fechas o a conseguir acercarnos más a aquellas personas con las que antes no congeniábamos bien.

Son herramientas muy valiosas y por ello las enseñamos a nuestros niños y adolescentes y las potenciamos en los adultos.

Vamos a resumir 5 herramientas nos ayudarán en estos días:

  • EJERCICIOS DE RESPIRACIÓN Y RELAJACIÓN

Prepararnos para las situaciones teniendo controladas las emociones hace que tengamos la sensación de control que nuestro cerebro necesita.  La relajación nos ayuda a mantener el nerviosismo o a prepararnos para superar aquello que no nos gusta. Es un buen ejercicio que solo trae bienestar a nuestra vida.

Los ejercicios de respiración profunda nos ayudarán antes y después de estas largas jornadas de convivencia, nos proporcionan un nivel emocional estable y nos ayudan a recuperarlo una vez han terminado.

  • ASERTIVIDAD

No podemos contentar a todo el mundo, si sabemos de sobra que estar con determinadas personas no nos hace bien, compartir espacio con ellas solo llevará a nuestras vidas ansiedad ya que tendemos a adelantarnos a los acontecimientos llenando nuestra cabeza “de todo lo que puede que pase”. Para solucionar este problema, la asertividad nos ayuda a declinar las invitaciones de forma educada y respetuosa, expresando que no queremos (decir no) sin recurrir a mentiras o excusas.

  • HABILIDADES SOCIALES BÁSICAS.

Por ejemplo: presentarse, dar las gracias, habilidades conversacionales (sacar y proponer temas de conversación…) todas estas herramientas nos ayudarán a crear buen ambiente y a llevar la conversación por buen camino así como a reconducirla en caso de que gire a “terrenos peligrosos”.

  • ALEJAR LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS DE ANTICIPACIÓN

Antes de esos encuentros familiares, apartar de nuestra mente aquellos pensamientos que aparezcan y que nos suman en un mar de ansiedad, pensamientos de anticipación, negativos, que incrementan nuestro nerviosismo y nos enrocan en ideas sobre lo malo que va a suceder es un mecanismo que usa nuestro cerebro para prepararse ante esas situaciones pero un mecanismo que podemos frenar. Deja fluir el pensamiento, asume que es una situación que podría pasar pero que no tenemos la certeza que pase y déjalo ir tal como se vino, no fijes la atención sobre él.

  • ACTIVIDADES QUE PROPORCIONEN BIENESTAR

Si nuestro ánimo es bueno, todo tiende a irnos mejor.

Realizar actividades que nos dan bienestar ya sean físicas (con un valor incalculable para nuestro cerebro, emociones y estado anímico) o aquellas que nos proporcionan calma: cocinar, leer, conversar, etc. Todas ellas hacen que partamos de una base de positividad y estemos receptivos para disfrutar.

 

Tenemos la capacidad de elegir como van a ser estas fiestas, podemos continuar haciendo lo que año tras año hemos hecho y cruzar los dedos para que todo vaya bien, o podemos hacer cosas que nos encaminen a que haya pocas cosas que puedan hagan que la convivencia sea más difícil.

Sea como sea esperamos que siempre disfrutéis, porque el objetivo principal es hacerlo, ya sea en grupo, en familia, con amigos o a solas, siempre de forma elegida y con positividad.

Disfrutad, buscad el bienestar y que estos días estén llenos de ilusión y buenos deseos.

 

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