¿CÓMO ESTÁ MI FAMILIA?

Hoy más que nunca anhelamos el vínculo con el otro, pero a la vez anteponemos el ideal de búsqueda de los propios logros, sin ataduras. Si miramos la pareja de nuestros padres observamos que en algunos casos, sacrificaban el ideal de felicidad por un proyecto de futuro común, podríamos decir, se comprometían más que nosotros pero ¿a qué coste?

La familia es un elemento activo, nunca permanece estacionaria, sino que pasa de una forma inferior a otra superior, de igual manera que la sociedad evoluciona de un estadio a otro. La familia es un producto del sistema social y refleja su cultura.

 

La familia es una institución formada por sistemas individuales que interactúan y que constituyen a su vez un sistema abierto. Está formada por individuos, es también parte del sistema social y responde a su cultura, tradiciones, desarrollo económico, convicciones, concepciones ético-morales, políticas y religiosas.

 

El sentido de pertenencia a la familia facilita la creación de los primeros vínculos de lealtad y las primeras identificaciones que precisamos para constituirnos como individuos. Estas primeras experiencias relacionales nos acompañarán durante mucho tiempo, en ocasiones, como elemento de resiliencia para enfrentar la vida. Otras veces, como obstáculos a reparar mediante nuevos aprendizajes.

 Posee estructura jerárquica dinámica y funcionamiento sistémico y enfrenta también problemas en el respeto de los límites, de los espacios y de la autoridad personal.

La familia recorre un proceso de desarrollo, ciclo vital en el cual se distinguen etapas o fases marcadas por la ocurrencia de acontecimientos significativos de la vida. Estas etapas son:

  • Formación e integración: sus acontecimientos vitales son matrimonio, embarazo y nacimiento del primer hijo.
  • Extensión: los eventos vitales son el nacimiento del primer hijo e independización del último. Es la etapa más larga del ciclo y comprende una gran variedad de cambios en la familia influidos por el crecimiento y desarrollo de los hijos.
  • Contracción: sus eventos son la independización del último hijo y muerte del primer cónyuge. Se produce el cese de la tutela directa de los hijos y un regreso a la comunicación directa de la pareja. Es la llamada la etapa del nido vacío para referirse que se han ido los hijos del hogar.
  • Disolución: sus eventos son la muerte del primer cónyuge y muerte del segundo cónyuge. El ajuste a la viudez es la función más compleja de esta etapa por la pérdida que se sufre y las consecuencias que esto tiene para la familia. Se requiere un ajuste de roles nuevamente y una reestructuración de la jerarquía familiar.

Reflexionar en torno a las nuevas realidades familiares obliga a repensar términos como: sexualidad, amor, género, poder; valores como solidaridad, fidelidad, individualismo; estilo de crianza de los hijos; los vínculos, la conexión con el otro; cuestiones nucleares que afectan nuestra identidad como sujetos. Intentaremos ocuparnos de esa realidad compleja.

Cuando hablamos de familia tenemos en cuenta esta serie de criterios actuales:

  • Para hablar de familia no se necesita el matrimonio, se consideran familias las uniones consensuales.
  • Puede faltar un progenitor y el que queda se hace cargo de los hijos, casi siempre la madre y familias monoparentales.
  • En la familia no solo se presentan los hijos en común, pueden también estar las adopciones y los hijos de uniones anteriores.
  • La madre no solo se dedica a los hijos, sino que desarrolla actividades laborales fuera del hogar. El padre puede implicarse activamente en el cuidado y educación de los hijos.
  • Es frecuente la familia reconstituida o reemplazada debido al divorcio y la separación. (17)

Todo esto nos lleva a considerar que la familia se ha diversificado en su composición, estructura y tipología.

Hoy no se puede hablar ya de familia sino de familias.

Han cambiado las formas de hacer pareja, los estilos de autoridad, las pautas de crianza, los modelos de maternidad y paternidad., las formas de convivencia. Pero nada de ello apunta a la desaparición de la familia como grupo humano, por el contrario la familia ha resistido los impactos de los cambios sociales.

Según Nathan W. Ackerman  la familia debe cumplir las funciones siguientes: (15)

  1. Satisfacer las necesidades afectivas de sus miembros.
  2. Satisfacer las necesidades físicas o de subsistencia.
  3. Establecer patrones positivos de relaciones interpersonales.
  4. Permitir el desarrollo individual de cada uno de sus miembros.
  5. Promover el proceso de socialización.
  6. Estimular el aprendizaje y la creatividad de sus miembros.
  7. Promover un sistema de valores e ideología.

Además, queremos señalar que además de los lazos consaguineos, en muchas ocasiones nos encontramos con amigos que también son elegidos como parte de nuestra familia, compartiendo tiempo, experiencias y vida.

En Psicobil recibimos casos en los que  nos encontramos con que un miembro o varios de esa estructura familiar, no sienten que sus necesidades estén siendo cubiertas de una forma positiva o que su estructura, es limitante, negativa o tóxica para su desarrollo personal. En esos momentos es cuando recomendamos iniciar un proceso terapéutico, cuya línea de trabajo suele ser doble: personal y familiar.

De esta forma se puede abordar emociones y relaciones, y conseguir que ese sistema pueda volver a funcionar a pleno rendimiento.

 

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