BYLLYING, RESPONSABILIDAD DE TODOS

Si sospechas que tu hijo/a está sufriendo Bullying puedes apoyarte y pedir ayuda en teléfonos como el que la Fundación Anar pone a disposición de forma gratuita con apoyo de psicólogos 900 20 20 10.  

En estos últimos meses vemos anuncios en televisión que intentan concienciar a nuestros hijos de la importancia de luchar contra el acoso, incitan a acercarse a compañeros que estén solos o a ver al posible acosador como alguien a NO imitar,  “no mola pegar a los demás” sería el resumen del intento de estos anuncios.

Todas las acciones que se pueden tomar en contra del Bullying serán bienvenidas pero difícilmente efectivas si no hay una responsabilidad global por parte de todos los individuos de la sociedad. T-O-D-O-S.

Tenemos que centrarnos en la educación por la igualdad entre géneros, razas, religión, orientación sexual, y un largo etc.; esa educación debe cimentar cada paso que den nuestros hijos y debe comenzar en el hogar, extenderse al entorno más cercano del niño/a, apoyarse en las aulas y hacer de ella bandera para que no tenga cabida la duda por parte de ellos, pero sobre todo debe estar creada por el ejemplo.

En Psicobil vemos casos de Bullying, los intervenimos, extraemos la experiencia que están viviendo y vamos construyendo una recuperación de la autoestima, reforzando las ideas positivas y destacando los aspectos de los que pueda sentirse orgulloso de sí mismo cada paciente.

Les acompañamos en la recreación de las situaciones que han vivido para su comprensión y asimilación intentando que vean los aspectos en los que ellos pueden tomar decisiones y volver a edificar la confianza en las personas que les rodean.

A pesar de lo que “El III estudio sobre acoso escolar y ciberbylling” elaborado por la Fundación Mutua Madrileña y Fundación Anar en el que se pone de manifiesto que las cifras de acoso escolar están bajando no dejan de aparecer casos, algunos de ellos hasta pasado un año desde su inicio y lo que es peor, se están viendo casos cada vez más crueles.

No son cifras alentadoras pero lo que sí tenemos claro son algunos de los comportamientos que hay que ir eliminando de cara a intentar evitar que un menor se convierta en un acosador:

  • Hacerse consciente del lenguaje que se utiliza día a día.

Es muy importante para la sociedad construir unas relaciones basadas en el respeto y encontramos su base en el lenguaje usado de forma común, “Luis es tal o cual, ese niño amanerado lo que necesita es…, una buena torta tendrían que darle en su casa…”,  todos estos comentarios hacen que la mente de los niños registre como común una manera determinada de expresarse y comportarse frente a las diferencias de los demás, por supuesto que no tenemos intención de llevar a cabo cada comentario que decimos en situaciones de estrés pero nos olvidamos de que tenemos a nuestro alrededor a auténticas esponjas: “como tú me trates delante de tus hijos, ellos me tratarán a mí”.

  • Practicar el ejemplo aprovechando situaciones cotidianas (parque, colegio, etc.) para la integración y acercamiento a niños que no son el círculo habitual de nuestros hijos.

Si ellos nos ven cómodos conociendo a nuevas personas, saliendo de nuestro círculo, acercándonos a aquellos niños con los que no suelen jugar e invitándoles a que lo hagan, fomentamos el respeto a todos, además de otras estupendas actitudes que harán de ellos en un futuro personas tolerantes, compasivas y colaboradoras.

  • Fomentar la comunicación.

Este punto tan sencillo juega en nuestro favor hacia ambos lados, el acosador y el acosado, ya que mediante la comunicación familiar podemos detectar comportamientos y pensamientos que se empiezan a formar y que pueden ser reorientados, además de ser una práctica beneficiosa para todos ya que se abre la posibilidad de enseñar que mediante el dialogo se arreglan casi todos los problemas del día a día.

Ahora bien, ¿y los niños y niñas víctimas de acoso escolar? ¿las familias de estos niños y niñas? ¿Qué cambia en la vida de todos ellos cuando se pone de manifiesto que están sufriendo Bullying? Pues todo.

Cuando dan el paso y consiguen verbalizar lo que están sufriendo es primordial hacerles sentir seguros, tanto en el entorno familiar como en el escolar. No hay que olvidar que uno de los pilares del acoso es el miedo, tanto a la repetición de lo que les está ocurriendo como a las consecuencias de destaparlo.

El entorno al completo de estos niños debería mostrarse como un frente unido, una red de seguridad en la que el niño o niña pueda sentir que expresar sus sentimientos, verbalizar el acoso y señalar la persona de quien viene fuese lo correcto, es difícil decir que en ocasiones no se dan esas condiciones por lo que en Psicobil recomendamos dos sencillos pasos:

  • Tranquilizar, dar apoyo y escuchar.

El paso de contar lo que le ocurre, es muy grande, las barreras internas que ha tenido que romper son inimaginables por lo que a pesar de la dureza del momento tenemos que centrarnos en el paso tan grande que ha hecho y alabarlo por ello. Además de la escucha activa, es fundamental que sienta nuestro apoyo al 100%.

  • Crear una red de seguridad para el menor.

Buscar ayuda psicológica en esos momentos suele ser la mejor decisión. El impacto no sólo es para el menor, también para la familia. Alguien que nos ayude a encaminar nuestros esfuerzos en ir recuperando la autoconfianza del niño o niña y también nos asesore en el plano emocional, familiar y personal del menor, y que acompañe en los pasos siguientes que se dan tras conocer la situación como puede ser poner en conocimiento de lo que está ocurriendo al centro escolar o a las autoridades competentes en caso del bullying o ciberbulling (el cual crece sin descanso).

En nuestro objetivo está dar apoyo y servicio a todos aquellos niños, niñas y adolescentes que están en esta situación, a sus familias y entorno más cercano porque este gran problema de nuestra sociedad actual es responsabilidad de todos y podemos formar parte de la solución ayudando.

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