AUTOCONOCIMIENTO ¿quién y cómo soy?

El autoconocimiento parece un concepto fácil pero no lo es.

Si preguntas a alguien si se conoce a sí mismo, probablemente te dirá que sí; podría responder algo como “soy una persona activa y alegre” o “me gustan cierto tipo de comidas”, pero el autoconocimiento va mucho más allá de almacenar recuerdos y conceptos que nos caracterizan, se trata más bien de llegar a un estado de análisis profundo y autoaceptación.

El autoconocimiento es clave para sentirnos en paz con nuestra propia realidad, para seguir creciendo y creando buenas relaciones a nuestro alrededor. Conocernos a nosotros mismos nos aleja de las frustraciones y el estado de decepción y hace más plenas nuestras vidas.

El autoconocimiento también es clave en el desarrollo personal, porque nos ayuda ponernos metas realistas y permite saber en qué lugar de nuestra trayectoria vital nos encontramos.

Nos ayuda a planificar porque también nos permite conocer los movimientos y las acciones que debemos hacer para llegar a donde deseamos. Es por eso que los expertos en desarrollo personal ayudan a las personas a conectar consigo mismos y descubrir qué es lo que les motiva y cuáles son sus deseos para gozar de una mayor felicidad.

El autoconocimiento también es clave en el desarrollo de las personas, y es esencial en algunas etapas de la vida, porque si no sabemos quiénes somos, la confusión no nos permite ver el futuro con claridad. Mejorar el autoconocimiento es el punto de partida para mejorar nuestro bienestar general.

ACCIONES PARA MEJORAR EL AUTOCONOCIMIENTO

Entonces, ¿qué se puede hacer para mejorar el autoconocimiento? Vamos a proponeros una serie de ejercicios que nos pueden ayudar a ello:

1. Escribe un diario

Escribir un diario puede ayudarnos a conocernos a nosotros mismos. Es bueno porque nos hace pensar qué es lo que hemos hecho durante el día, y puede ayudarnos a entender cómo nos hemos sentido. Pero, además, si volvemos a leer lo que vamos escribiendo, puede aportarnos feedback sobre cómo somos.

Existe un tipo de diario que se llama “diario emocional”, que está destinado precisamente a mejorar el autoconocimiento de nuestras emociones. 

Este tipo de diario consiste en escribir cómo nos hemos sentido a lo largo de la jornada, es decir, que no solamente se escribe lo que nos ha pasado, sino que es necesario reflexionar sobre nuestros sentimientos y emociones. Para llevarlo a cabo, puedes hacerlo durante 10 minutos justo antes de acostarte. No es mucho tiempo, y puede hacerte más emocionalmente consciente.

2. Anota tus virtudes y tus defectos

Podría parecer que todos nos conocemos, pero en realidad, son muchas las personas que nunca han reflexionado sobre sus virtudes y defectos. De hecho, hay personas que van a una entrevista de trabajo y cuando el entrevistador les pide que se describan o que resalten sus puntos fuertes o débiles se quedan en blanco.

Para evitar esto y conocerte mejor, puedes ir colocando en una lista tus virtudes y tus defectos, pues te hará pensar sobre quién eres y las cualidades que posees. Por otro lado, ten en cuenta que no hay un modo objetivo de hacer bien esta tarea, solo el tuyo, déjate escribir todo lo que te salga.

3. Reflexiona sobre tus pasiones

A la hora de elegir un trabajo o lo que quieres estudiar, también es interesante que valores cuáles son tus aficiones y tus pasiones, es decir, qué actividades o trabajos te hacen sentir vivo cuando los practicas. Conocer nuestras pasiones puede ayudarnos a mejorar nuestra automotivación y nuestra felicidad.

4. Haz la rueda de la vida

Una dinámica muy conocida para mejorar el autoconocimiento de uno mismo es lo que se conoce como “la rueda de la vida”. Es una técnica de desarrollo personal que consiste hacer un círculo y elegir 10 áreas de tu vida que quieras cambiar o mejorar. La rueda de la vida te invita a reflexionar sobre los diferentes aspectos que forman parte de tu vida: tus amistades, familia, trabajo, ocio, etc.

También te hace reflexionar sobre tus prioridades, puesto que una vez que has elegido los puntos de tu vida que consideras fundamentales, debes asignarles un número en función del orden de preferencia para ti. Después, puedes comenzar a escribir las acciones que llevarás a cabo para transformar tu vida. Esto te permite conocer tu presente pero también saber qué futuro quieres.

5. Pídele a alguien una descripción sobre ti

Muchas veces pensamos que nos vemos igual que los demás nos ven y no siempre es así. A veces, los demás nos ven de otra manera y puede chocarnos. Por eso, para mejorar nuestro autoconocimiento, podemos pedirles a nuestros amigos que nos describan cómo nos ven. Así podemos hacernos una imagen más realista de lo que proyectamos.

6. Asiste a un taller de Inteligencia Emocional

La Inteligencia Emocional, es uno de los paradigmas más importantes de la psicología en los últimos tiempos, y la gestión de las emociones es importante no solo para la higiene mental de las personas, sino también para intervenir sobre el rendimiento y el éxito en la vida.

Es por eso que, para mejorar el autoconocimiento, una buena idea es asistir a un curso o taller de Inteligencia Emocional que te aporte una serie de herramientas para conocerte mejor y relacionarte mejor con tus propias emociones.

7. Practica Mindfulness

Otra práctica que mejora la gestión emocional es el Mindfulness o Atención Plena, que consiste en mejorar la autoconciencia y la capacidad atencional y permite aprender a estar en el presente con una mentalidad no enjuiciadora, de aceptación, compasión y de apertura a la experiencia.

8. Opta por la psicoterapia

La terapia psicologica ha mostrado ser eficaz para mejorar el autoconocimiento, planificar mejor las metas que queremos perseguir y empoderarnos frente a la vida, con una visión más realista y adaptativa. Por tanto, para mejorar el autoconocimiento, es posible contratar los servicios de un psicólogo especializado en este ámbito que te acompañe en el proceso de descubrimiento personal.

¿Y EL AUTOCONOCIMIENTO EMOCIONAL?

El autoconocimiento emocional se trata de la capacidad de reconocer un sentimiento en el mismo momento en que surge, de ser conscientes de esos estados de ánimo y controlar las reacciones que provoca en cada uno.

Esta es la primera aptitud de la Inteligencia Emocional (IE). Parte de que, si NO logramos conocernos bien a si mismo, a estar consciente de cuáles son nuestras fortalezas y debilidades, NO aprendemos a identificar sus estados de ánimo y las consecuencias que estos pueden tener en su comportamiento, difícilmente podremos controlar sus reacciones y utilizarlas productivamente. Tampoco podremos comprender bien el comportamiento de los que le nos rodean, identificar sus sentimientos y emociones, ni podremos actuar con efectividad en sus relaciones interpersonales todo lo cual resulta esencial en el trabajo de dirección. Como vemos es algo FUNDAMENTAL.

¡Esto lo abordaremos en otro post!

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