Durante las semanas que componen el verano, rebajamso el ritmo personal y conseguimos dejarnos llevar por nuevos planes, lugares, personas… haciendo que nuestra rutina sea otra y con ella las emociones cambien.

Esto provoca que nos sintamos mejor y tengamos mayor motivación para retomar nuestra vida y nuestros hábitos. Os proponemos unos tips para accionar y lograr estirar ese bienestar adquirido en estos meses.